El padre Grassi confía: “Tengo el apoyo de Bergoglio”
El sacerdote acusado de abuso de menores sigue dando misa y se defiende: "No tengo perfil de delincuente sexual".El sacerdote Julio César Grassi, acusado de abuso sexual de menores cuando era titular de la Fundación Felices los Niños, dijo hoy que la causa que se le inició es “inventada” y aseguró que tiene el apoyo del cardenal de Buenos Aires, Jorge Bergoglio.“Sigo dando misa; tengo el apoyo de Bergoglio”, señaló el padre Grassi, que pidió hoy la nulidad del proceso oral, que comenzó esta mañana. “Fue una causa inventada y lo voy a demostrar”, agregó el sacerdote en una entrevista en el programa La Cornisa, de Radio La Red."Me salgo de la vaina por hablar con los jueces", aseguró Grassi, quien descalificó las denuncias de abuso sexual en su contra: "No tengo perfil de delincuente sexual ni tengo personalidad de abusador. Sólo hicieron una comparación con el perfil de dos personas presas en Barcelona: esto fue una osadía y lo van a tener que explicar".
El sacerdote, acusado por 17 hechos de presunto abuso sexual sobre tres menores que estaban a cargo suyo en la Fundación, corrupción de esos menores, y amenazas, señaló: "Voy a dar pistas de lo que creo fue el inicio de esta causa tan injusta".
Grassi sigue negando los hechos y sostiene que le “armaron” la causa
Cargó nuevamente contra Susana Giménez y Jorge Rodríguez, y sumó a la lista al ex juez Oscar Salvi. Afuera, una decena de jóvenes que lo apoya señaló que es inocente y cuestionó a los medios de prensa
El cura Julio César Grassi, acusado de abuso sexual y corrupción de menores, negó ayer todos los hechos que se le imputan y volvió a referirse a las situaciones que originaron la causa, aunque incurrió en contradicciones cuando quiso explicar la forma en que se "armaron" los testimonios.
El sacerdote contestó ayer todas las preguntas que le formuló el fiscal Alejandro Varela y anunció que responderá las que le formulen los abogados querellantes Sergio Piris, Jorge Calcagno y Juan Pablo Gallego, en ese orden.
Grassi contestó por primera vez a los fiscales preguntas acerca de los 17 casos de abuso sexual y corrupción de menores por el que está siendo juzgado, pero negó todos los hechos, aunque no quiso entrar en detalles, porque aseguró que las situaciones de abuso "le dan asco".
No obstante tuvo que responder a los fiscales preguntas acerca de su sexualidad, donde se lo vio "nervioso e incómodo", aseguraron fuentes judiciales.
Al salir de los Tribunales de Morón, el cura recalcó que su inocencia "le sale por los poros" y que no tiene nada que ocultar porque "soy la misma persona adentro de la audiencia, con los periodistas o dando misa".
El religioso destacó que prefiere no mencionar la palabra complot cuando se refiere a cómo se armó esta causa pero admitió que mencionó ese término hace algunos años.
"Fue toda una serie de situaciones concatenadas que dieron como resultado una suma de elementos que fueron llevando a que esta causa haya sido posible", dijo Grassi.
El religioso dijo, además, que "soy inocente por lo que todos los hechos que me endilguen los voy a rechazar, porque son una mentira, un invento, la inocencia no se demuestra por un problema de matemáticas, se siente cuando uno habla" y añadió "delante de los jueces está pasando toda la realidad espero que la vean bien".
Por su parte, el abogado querellante, Juan Pablo Gallego, informó a la prensa que Grassi centró sus respuestas, básicamente en el complot de (la conductora) Susana Giménez y Jorge Rodríguez" e incorporó en ese supuesto complot al ex juez Oscar Salvi.
Además, el cura adjudicó "un rol preponderante en esta venganza que atribuye a Rodríguez, al periodista Daniel Olivera", precisó el letrado.
El letrado dijo que el imputado "se autoincriminó porque quedó en evidencia con algunas contradicciones y, cuando le hacen ver esas contradiciones, asegura que no se acuerda de los hechos".
El religioso tuvo palabras elogiosas hacia el cardenal Jorge Bergoglio al decir que "habló como lo hace un hijo a un padre" y subrayó que el padre Elvio Mettone "es un maestro para mí".
Mettone es el sacerdote del Hogar la Casita, donde Grassi colaboró antes de crear su propia Fundación y, según la acusación, el imputado se habría ido por diferencias en torno a un joven allí alojado, de nombre Iván, a quien luego dio albergue en la Fundación Felices los Niños.
Iván, junto con otro joven de nombre Flavio, fueron a los que una de las víctimas, "Luis", señaló en su declaración como los preferidos del padre Grassi.
Este fue el quinto día consecutivo que declara el cura y, en todos ellos, entre ocho y diez jóvenes que aseguran ser internos o ex internos de la Fundación Felices Los Niños, lo aguardaron a la salida del Tribunal.
Algunos de ellos, provistos de una cámara y de un micrófono, le hacen preguntas al cura cuando sale de las audiencias simulando ser periodistas.
Una de esas jóvenes, de nombre Natalia, dijo a Télam que "somos ex internos de la Fundación Felices los Niños que efectuamos un trabajo documental sobre la vida de Grassi como parte de un taller en el que trabajamos". Los jóvenes colgaron unas diez banderas en las rejas con frases de apoyo al cura Grassi y en contra de medios periodísticos.
Pese a las acusaciones, Grassi espera ser absuelto
El cura acusado de 17 hechos de abuso sexual manifestó que tiene "confianza en la Justicia". E indicó que el pedido de pena de entre 20 y 25 años de las querellas "estaba dentro de lo previsto". El fiscal había pedido 30 años de prisión. El alegato del tercer letrado comenzó hoy y continuará hasta el lunes.
César Grassi, acusado de 17 hechos de abuso sexual y corrupción de menores, dijo hoy que no teme ir preso porque tiene la esperanza de ser absuelto, mientras la querella, que inicia hoy su último alegato, lo acusa de haber manchado a la Iglesia Católica y de ampararse en las instituciones."Que no se aferre a una institución a la que ha deshonrado", dijo el abogado querellante Juan Pablo Gallego y consideró que la Iglesia "no debe ser manchada en este juicio"."Sin duda alguna mi causa es un peso para la Iglesia, pero cuando se resuelva terminará siendo un motivo de resurrección", aseguró a Télam el sacerdote, en respuesta al planteo de Gallego.El religioso dijo sentirse "acompañado" por el anterior obispo de Morón, Justo Laguna, y el actual titular de esa diócesis del oeste del conurbano bonaerense, Luis Guillermo Eichhorn.Grassi se presentó hoy como presidente de la fundación Felices los Niños, a la que "nunca abandonaría", explicando que "nunca les cerró (a los abogados) que alguien al que se le atribuyen tantos crímenes pueda hacer una obra tan grande", y aseguró que no teme ir a prisión porque confía en tener "un fallo objetivo".El proceso comenzó en 2000 y ya transita por el período de alegatos, con solicitud de penas cercanas al máximo, como los 30 años pedidos por la Fiscalía y los 20 y 25 años reclamados por dos de las querellas.Hoy fue el turno de Gallego, el último de los abogados de la acusación, que durante cinco horas expuso la primera parte del alegato.El abogado del Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención Internacional de los Derechos del Niño (CASACIDN) aclaró que, "para decepción de quienes esperan confrontaciones", focalizaría su alegato "en la valoración técnica y científica de la prueba producida".Y añadió que no respondería a las "intimidaciones directas y ataques mediáticos sufridos, según el caso, por Estela Carlotto, Nora Schulman" y por él mismo "a lo largo de este proceso".Al ingresar a los Tribunales de Morón, Grassi manifestó estar "muy aferrado a la vida, a la Iglesia y a la Fundación", a la que "nunca abandonaría".Momentos antes del comienzo del último y más extenso alegato de la querella, que durará hasta el lunes, el sacerdote señaló que a los abogados "lo que nunca les cierra es cómo una persona a la que le adjudican tantos crímenes, y tantas cuestiones tan graves, pueda hacer una obra tan grande".La causa, que sustancia el Tribunal Oral Criminal N 1 de Morón, parte de las denuncias de tres jóvenes -conocidos con los nombres de "Ezequiel", "Gabriel" y "Luis"- que señalaron a Grassi como la persona que, en vez de cuidarlos, los abusó sexualmente cuando tenían 9, 13 y 17 años."En algún sentido, soy la cabeza de la fundación. Sin la cabeza el cuerpo no puede funcionar", dijo Grassi para explicar la relación directa con la institución que conduce.
Piden 30 años de cárcel para Grassi
Al finalizar los 5 días de alegato, la Fiscalía pidió además que el cura Julio César Grassi permanezca preso por "peligro de fuga", hasta que se determine su condena. El sacerdote es acusado por 17 hechos de abuso sexual y corrupción de menores.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) El fiscal Alejandro Varela pidió 30 años de prisión para el cura Julio César Grassi, y solicitó que permanezca preso por "peligro de fuga" hasta que se determine su condena. El sacerdote es acusado por 17 hechos de abuso sexual y corrupción de menores.
Finalizó así la fiscalía con cinco días de alegatos, en donde plasmó ante el Tribunal Oral Criminal 1 de Morón las pruebas que se habían desarrollado a lo largo del debate iniciado en agosto.
Antes del pedido de la pena el tribunal tuvo que hacer un cuarto intermedio porque, segun dijeron los abogados querellantes, Grassi había protagonizado una discusión con sus propios letrados defensores.
El abogado querellante Juan Pablo Gallego se mostró conforme con el pedido de 30 años formulado por el fiscal y su solicitud de detención ya que el imputado, según dijo, "es un mentiroso compulsivo que no puede parar de cometer los mismos delitos por el que se lo acusa".
Gallego, abogado del menor "Ezequiel", aseguró que "hoy Grassi comprendió que no tiene todo arreglado para no estar en prisión y pienso que el acusado está en sus últimas días de libertad".
En tanto, Daniel Cavo, el abogado defensor del sacerdote, consideró que la acusación hacia el cura "se basó en una valoración probatoria parcial, muchas veces modificada de la realidad y seguramente incompleta".
Al ingresar a los tribunales de Morón en la jornada de alegatos, Cavo dijo que "Grassi está con la ansiedad propia de la culminación de un largo proceso con la fe y la convicción de quien se sabe inocente".
Se acerca el jucio a julio grassi por abuso de menores
Diez avemarías y mil calumnias Jorge Corsi está procesado con prisión preventiva por presunto "estupro con acceso carnal". Si esto se confirmara, su actividad sería repudiable, execrable, condenable. Si se comprueban los hechos, él no sería un pedófilo como cualquier otro, sino peor que la mayoría: no es una persona cualquiera, de a pie, sino alguien que goza de prestigio académico, lo que le habría generado una fachada de respetabilidad que le habría otorgado mayor impunidad para perpetrar los abusos de adolescentes. Sería alguien que utilizó sus estudios de psicología, su especialización en violencia doméstica para poder delinquir. Nada vamos a decir en su defensa. Si Corsi es declarado culpable, no hay excusas. No hay atenuantes.
Hay, sin embargo, quienes aprovechan la situación para sus propios fines, alejados de cualquier preocupación por el bienestar de las víctimas. Desde hace algunas semanas se viene desatando una campaña de difamación en los medios virtuales de información intentando enlodar a otras personas que nada tienen que ver con los abusos de Corsi. Todos los sitios de contrainformación o de enlace que tienen publicación abierta en castellano se han visto plagados de infamias contra Enrique Stola, Nora Schullman, Estela Carlotto, Adriana Granica y otros/as. Se les acusa, concretamente, de ser "la otra banda" de Corsi. Se intenta ligarl@s a los abusos cometidos por él para desprestigiarlos profesionalmente.
Probablemente la mayoría de la gente no identifique a estas personas, excepto a Estela Carloto. Que no es sólo la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo sino también la presidenta de la Comisión Directiva del Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención Internacional de los Derechos del Niño (CASACIDN). Nora Schulman es la Directora Ejecutiva de ese Comité. También es miembro del Comité Ejecutivo de CASACIDN la abogada y psicóloga Adriana Granica.
¿Por qué se calumnia a esta gente y quiénes tendrían interés en hacerlo? La respuesta empieza a asomar cuando se recuerda que el Dr. Enrique Stola, que comparte el lote de calumniad@s, es el psiquiatra que atendió a los niños y adolescentes víctimas de Julio Grassi, cura violador que sigue dando misa y gozando de libertad de movimiento. El CASACIDN intervino en el caso del cura Grassi, sosteniendo la veracidad del testimonio de las víctimas y denunciando las prebendas que recibía Grassi por parte de la justicia, que, durante un tiempo siguió teniendo acceso a la Fundación, en la que abusaba de los niños y luego se le dio una libertad restringida que nadie controla De hecho, en los blogs que le armaron sus seguidores, se puede leer que sigue dando misa.
La maniobra es sencilla, pero no por eso menos abyecta: aprovechar el escándalo por los abusos de Corsi para intentar desacreditar a todo un conjunto de profesionales que hace años viene trabajando para que se escuche la voz de las víctimas, para que se les crea, para que no se las someta a nuevos abusos y violencias en sede judicial, para que haya real dimensión del daño que producen estas situaciones, para que los perpetradores sean juzgados de acuerdo a la enormidad del daño cometido, daño que a veces no se cura en toda la vida.
¿Y por qué los acólitos del padrecito que se hace el santo están activos en el ciberespacio? Porque después de varios años, el 19 de agosto comienza el juicio oral contra el cura abusador. Si en la mente de alguien se formó por costumbre la frase "oral y público", que lo vaya olvidando: el juicio será oral pero no público. No habrá presencia de público y mucho menos de la prensa, cualquiera sea su color político. Un juicio sin miradas externas, un juicio secreto, como un confesionario. Son muy malas noticias para gente como Enrique Stola, que ha recibido amenazas desde que se denunció a Julio César Grassi hace seis años. Muy malas noticias para quienes no confiamos en la imparcialidad de una justicia que habitualmente sirve a los poderosos, y cuyos juramentos siguen siendo por Dios, los Evangelios, etc. Menos podemos confiar en la justicia cuando se enjuicia a un cura protegido por la jerarquía eclesiástica, que como viene haciendo hace años, protege a los curas pedófilos (como Storni en Santa Fé que fue trasladado de parroquia cuando las denuncias en su contra hicieron imposible mantenerlo en su lugar). No es extraño, finalmente, ese apañamiento cuando la Iglesia Católica ha encubierto a todos y cada uno de sus miembros que participaron de la desaparición forzada de personas.
La actitud de quienes lanzan injurias contra los psicólogos que tratan a los niños le sirve a los abusadores como forma de protegerse. Muchos de ellos, cuando son descubiertos, se dicen víctimas del odio de los profesionales de salud, de ex esposas resentidas etc. En otras palabras, los victimarios se presentan al mundo como víctimas y las víctimas son presentadas como locos o, en el mejor de los casos como pobres chicos manipulados, por inescrupulosos psiquiatras. Para todos los abusadores, el procesamiento de Corsi sirve para desacreditar a los profesionales que tratan a los niños abusados, profesionales que juegan un papel muy importante en los juicios contra los abusadores ya que son los que obligan a los jueces a tomar como verdaderas las acusaciones de los niños.
Si Jorge Corsi es hallado culpable, sería la misma escoria que Julio Grassi. Ambos habrían abusado de chicos bajo el manto protector de la profesión (psicólogo uno y sacerdote el otro) y ambos se habrían amparado en sus contactos con el poder político. Para nosotr@s, ambos deben ser juzgados por lo que hicieron. Por eso los colectivos que forman parte de la red Indymedia Argentina, no sólo han ocultado estas infamias y calumnias publicadas, sino que además en carácter de excepcionalidad, entendiendo que afecta directamente los derechos de niñas, niños y adolescentes abusados, ha decidió borrar los artículos. Al mismo tiempo poner en alerta a todos los Indymedias de habla castellana de esta campaña sucia. Porque no podemos de ninguna forma permitir que un espacio que surgió para la información de los movimientos sociales, para difundir las luchas y facilitar la comunicación entre y acerca del campo popular se convierta en un instrumento de gente que es capaz de hacer lo que esté en sus manos para suprimir cualquier voz que denuncie a la Iglesia en su faz abusiva y a sus miembros en tanto abusadores, sexuales y de poder.
Habrá que estar atent@s, en pocos días comienza el juicio contra el cura abusador. Dependerá de tod@s nosotr@s, de cuán comprometid@s o indiferentes nos mostremos frente a los hechos denunciados, que ese juicio sea un precedente que siente posición contra los abusos sexuales a chic@s o que sea una farsa.
El juicio a Grassi en cuarto intermedio hasta el martes
Durante la audiencia de hoy se leyeron expedientes a pedido del sacerdote. La prohibición para que ingresen veedores de la Secretaría de Derechos Humanos bonaerense generó polémica
El juicio llevado adelante por las acusaciones que pesan contra el sacerdote Julio César Grassi, por 17 presuntos casos de abuso sexual y corrupción contra tres menores, pasó a un cuarto intermedio hasta el martes a las 9.
Durante la audiencia de hoy, la defensa del acusado solicitó al Tribunal la relectura de un documento que había expedido la Fundación Felices los Niños, presidida por el sacerdote y a donde concurrían los niños que habrían sido abusados.
Según el abogado querellante, Juan Pablo Gallego, "el documento central que se leyó fue emitido por la Fundación e indica que Grassi es un sujeto depravado con habilidad para mostrarse manso y caritativo".
Gallego criticó la relectura de los documentos porque, según dijo, "con la defensa se había acordado dar por leídos todos los documentos, pero hoy sorprendieron al pedir que sean nuevamente revisados".
Una decisión polémica
Pedro Kaufmann, el veedor enviado por la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires al juicio llevado adelante por los presuntos casos de abuso sexual contra menores que incriminan a Julio César Grassi, confirmó que el Tribunal de enjuiciamiento rechazó su participación.
El tribunal Oral de Morón Nº 1 decidió postergar por dos horas el juicio llevado adelante por las acusaciones que pesan en contra del sacerdote Julio César Grassi, donde tomó la decisión de impedir el ingreso del veedor al proceso de enjuiciamiento.
Kaufmann sostuvo en declaraciones a la prensa que la presencia del poder Ejecutivo "facilitaría o haría ganar transparencia" al proceso y que "aún no se sabe cuáles serán los pasos a seguir, pero seguro que la Secretaría tomará medidas".
La decisión fue confirmada por los jueces luego de la polémica surgida por la prohibición para que ingresen cámaras que televisen el proceso de enjuiciamiento.
Los veedores se habían presentado en la primera audiencia, pero no pudieron ingresar al recinto, debido a un impedimento impuesto por los jueces que luego no fue aclarado públicamente.
Presentarán más cargos contra el sacerdote
El abogado querellante del caso Grassi, Juan Pablo Gallego, aseguró hoy antes de ingresar al tribunal que "la causa puede llevarse una sorpresa", porque "hay testigos en condiciones de dar a conocer problemas sexuales de Grassi anteriores a los ya conocidos".
El sacerdote Julio César Grassi está ante el Tribunal Oral de Morón Nº 1, donde afronta la tercera jornada del juicio que pesa en su contra por las acusaciones de 17 presuntos casos de abuso sexual y corrupción contra tres menores que estaban a su cargo en la Fundación Felices los Niños.
"No descartemos que algunos de los testigos agreguen hechos que compliquen aún más la situación judicial de Grassi", afirmó Gallego en varias oportunidades antes de ingresar al Tribunal, a las 9:20.
"Se van a llevar una sorpresa, porque muchos testigos van a presentar problemas sexuales anteriores a los ya denunciados. Hay investigaciones sobre otras víctimas que van a agregar cargos. Por eso, quizás nos llevemos una sorpresa cuando el debate comience", insistió el abogado.
"La Iglesia me apoya", dijo Grassi
Al llegar Grassi dijo que cree en la Justicia aunque ésta esté "encarnada en hombres" y ratificó lo dicho antes de la primera audiencia: "La Iglesia me apoya. La Iglesia confía en mí".
El Tribunal rechazó ayer el planteo de nulidad presentado por sus abogados defensores sobre lo cual el acusado aseguró: "No tenía muchas expectativas con esas nulidades".
Asimismo, indicó que su defensa insistió por octava vez con el pedido de nulidad a la Justicia, porque "hay muchas cuestiones que fueron señaladas con pruebas falsas".
De todas maneras, el cura dijo que no va a "tirar la pelota afuera de la cancha" incriminando a "diversas personas que tienen otros intereses", por lo que espera que el Tribunal le dé el visto bueno para comenzar a declarar.
"La iglesia nunca me sancionó, nunca me prohibió rezar misa. La iglesia confía en mí. (El arzobispo de Buenos Aires Jorge) Bergoglio me dijo que me apoya personalmente. Frecuentemente me comunico con él", afirmó Grassi antes de ingresar al Tribunal donde es juzgado.
La paidofilia o pedofilia (del griego παιδοφιλια y éste de παις-παιδος páis-paidós, «muchacho» o «niño», y φιλíα filía, «amistad») es la inclinación sexual por parte de adultos a sentir una atracción sexual primaria hacia niños.Se considera «paidofilia» etimológicamente más correcto que «pedofilia», si bien esta segunda forma es más usada. En el lenguaje común, pedófilos son considerados aquellos que abusan sexualmente a niños.El término «pedofilia» se ha visto confundido con el término «pederastia». A pesar de que etimológicamente significan lo mismo (ya que ambas se basan en paidós: «niño» o «adolescente»), la pedofilia no se refiere al abuso sexual, sino a la mera tendencia sexual o atracción por un hombre adulto hacia un menor (en la Grecia antigua, generalmente un erastes y su pupilo).En relación a la atracción por los adolescentes también suele usarse el término «hebefilia» o «efebofilia».