Homero Alcibiades Raceto,
caminando por la cuerda
floja, aunque no sea
equilibrista de circo ni
aficionado a deportes
extremos.
De AVELLANEDA, ciudad del
norte de SANTA FE, en la
REPUBLICA ARGENTINA
DIARIO EL LITORAL DE SANTA FE http://www.ellitoral.com/
Nidya Mondino de Forni
“Los negros de allá de Norte América le gustaban, esas cosas nuestras no”, aseguraba su hermana. Aunque sabemos que al fin la nostalgia de Buenos Aires en Europa lo volvió al tango. Tocaba el clarinete, también el piano. Famosa es su foto tocando la trompeta y aquella confesión: “Sí, en verdad toco la trompeta, pero sólo como desahogo. Soy pésimo”. Su madre y una tía tocaban el piano a cuatro manos. Cuando su abuela lo llevó al Colón encontró, decía, “su primer amor”. Se trataba de la soprano italiana Claudia Muzzio en el papel de “Norma” de Bellini. En su casa de típica clase media, se escuchaban grabaciones de sopranos, tenores y barítonos italianos, alternando con las de su admirado Armstrong. Cortázar utilizó por primera vez la palabra “cronopio” en un artículo publicado en Buenos Aires Literaria (1952), comentando el concierto dado por “el Rey de Nueva Orleans” en el Teatro de los Campos Eliseos en París. Recordemos que los “cronopios”, para el escritor, son personajes de sus relatos presentados como criaturas ingenuas, desordenadas, idealistas, sensibles, poco convencionales.
Vargas Llosa describió la vivienda de Cortázar en París “...atiborrada de libros, reproducciones de cuadros, tarjetas, dibujos, una espectacular fotografía del famoso cantante y trompetista”. En “El argentino que se hizo querer de todos”, García Márquez refiere un viaje en tren de París a Praga junto con Carlos Fuentes y Cortázar, donde al preguntársele (a Cortázar) sobre la introducción del piano en la orquesta de jazz desarrolló por horas “una lección histórica y estética de increíble versación, rematada con una apología de Thelenious Monk”.
Aunque encontramos en sus obras oportunas y criteriosas alusiones a Bach, Brahms, Chopin, Albeniz, Fauré, Bartok, Berg, Schoemberg, Julián Aguirre, Carlos Guastavino... por su estilo literario, se identificaba más con el mundo del jazz, lo que se hace evidente en cuentos, artículos y páginas recordables. En “Rayuela” muestra sus afinidades con la música afronorteamericana...
En “La vuelta al día en ochenta mundos” inicia el recorrido por los diferentes mundos, transita por diferentes planetas, lugares de encuentro con otros seres que comparten los mismos principios de libertad creadora. Diálogos con “cronopios” del quehacer artístico: Lester Young (saxofonista), Charlie Parker, Clifford Brown (trompetista), Thelonious Monk (pianista) y otros músicos de jazz, fotógrafos, artistas plásticos, Gardel, bailarines, poetas, escritores... Su objetivo es desacralizar la literatura quitándole una visión distinta de la consabida, mediante efectos de improvisación y digresión repartidos a través de los ochenta mundos, lo que comienza, ya desde la inversión del título de la obra clásica de Julio Verne: “A mi tocayo le debo el título de este libro y a Lester Young la libertad de alterarlo sin ofender la saga de Phileas Fogg”. Julio Verne y el jazz se conjugan y dialogan en la escritura de Cortázar y su mundo.
Mas el Cortázar músico —el jazzman— está representado en “El Perseguidor”, donde relata la carrera de un músico de jazz compuesta de miles de momentos privilegiados producto de estupendas e irrepetibles improvisaciones, surgidas y desaparecidas de la medianoche a la madrugada, entre el humo de un Night Club de Nueva York, Chicago, París, Londres, Berlín... y afortunadamente salvadas del olvido por una cinta magnetofónica. “El Perseguidor” está dedicado “In memoriam de Ch. P.”. Se trata de Charlie “Bird” Parker, famoso saxo alto, extraordinario improvisador, que cambió con su música, en poco más de una década la historia del jazz en forma imparable, haciendo que las consecuencias de su gigantesca aportación sigan hoy tan válidas como entonces. El personaje de “El Perseguidor” es Johnny Carter (donde se reúnen el nombre y apellido de dos saxos memorables: Johnny Hodges y Benny Carter) quien, además del talento hereda aficiones de Ch. P., alcohol, drogas, escándalos, amoríos, suicidios... Genial y arbitrario: “Sus conquistas son como un sueño, las olvida al despertar cuando los aplausos lo traen de vuelta a él que anda tan lejos viviendo su cuarto de hora de minuto y medio”.
Un loco-místico que alterna sesiones memorables con tremendos estados depresivos, producto de la droga y que descoloca a Bruno (esto es a Cortázar), un crítico racional que está escribiendo sobre él. “Esto lo estoy tocando mañana”, dijo Johnny. Con el tiempo Bruno reconoce: “Se me llena de pronto de un sentido clarísimo porque siempre Johnny está tocando mañana y el resto viene a la zaga, en este hoy, que él salta sin esfuerzos con las primeras notas de su música” (...). “Todo crítico, ay, es el triste final de algo que empezó como sabor, como delicia de morder y mascar”, piensa Bruno, para descubrir que “uno es una pobre porquería al lado de un tipo como Johnny Carter”.
“Cada vez que me ha tocado revisar la traducción de uno de mis relatos he sentido hasta qué punto la eficacia y el sentido del cuento dependían de esos valores que dan su carácter específico al poema y también al jazz: la tensión, la pulsación interna, lo imprevisto dentro de parámetros previstos, esa libertad fatal que no admite alteración sin una pérdida irrestañable”. (J. Cortázar).
“Cada vez que me ha tocado revisar la traducción de uno de mis relatos he sentido hasta qué punto la eficacia y el sentido del cuento dependían de esos valores que dan su carácter específico al poema y también al jazz”, escribió alguna vez Cortázar.
De las publicaciones de Pablo Alcides Pila (*), una de las que siempre encontré más entretenidas y amenas, es una recopilación de relatos costumbristas, que lleva por título “Pasaron por aquí”, cuya edición de Setiembre de 1999, de Ediciones “La Calandria” (Artesanías para leer), (**) conservo en mi biblioteca.
PABLO ALCIDES PILA
PASARON POR AQUÍ
ZOKOLVSKY, el gomero colorado.
Gerchs Zokolvsky, a quien llamaban “el ruso” y tenía una gomería en la calle Iriondo, en Obligado y Belgrano, era un hombre parco, petisón, rojo desde la puta de los cabellos hasta las uñas del pie. Permanentemente mordía un cigarro de buena marca.
Cuando falleció su esposa y sus hijas se casaron y se alejaron de Reconquista, Zokolvsky quedó viviendo solo, en la casa que tenía junto a la gomería. Desde la ventana que daba a la calle, se lo veía sentado al escritorio, jugando naipes con su pariente Rubén Guglielmi, quien, además, era su buen amigo.
Una de esas calurosas siestas de enero, el sueño de Zokolvsky se vio interrumpido por un timbre insistente. De mala gana, fue a abrir la puerta y se encontró con un par de señoras mayores, desconocidas para él.
Interrogó con un gesto, sin hablar y sin saludar.
-Buenas tardes, señor. Perdone que lo molestemos, pero el señorRubén Guglielmi nos dijo que ésta era la horaen que usted podía atendernos –explicaron sonrientes.- Nosotras no somos de aquí, y estamos verdaderamente enloquecidas con esas hermosas plantas que ustedes cultivan, los gomeros. Don Rubén nos dijo que en esta casa hay un gomero colorado y queríamos pedirle un gajito, por favor
Las pobres mujeres nunca se habrán explicado por qué ese hombre, más enrojecido que nunca, les cerró la puerta en la cara entre un montón de palabras dichas en idioma que no entendían.
(*) Pila nació en Reconquista (Santa Fe) en 1936.Se desempeñó como docente y directivo en muchas escuelas primarias, secundarias y terciarias por al menos tres décadas.Publicó varios libros en ediciones individuales, algunos de cuyos títulos rescato acá:
Cuerdas de medianoche (poesías, 1954)
Tablas de dos (poesía, 1977)
Nuestra gente (investigación folklórica)
Reavivando brasas (investigación folklórica)
Norte de Santa Fe, hombre y paisaje (poesía, 1987)
Antología para una identidad (primera parte 1991; segunda parte 1992)
Pájaros en el camino (poesía, 1998)
En otras ediciones compartidas, destaco los siguientes títulos:
Poesía de Reconquista en el centenario (1972)
La sistematización del conocimiento sensible del área trabajo (1974)
Ayer y hoy en las letras Goyanes (1981)
Reconquista literaria, 2da. Generación (1991)
Primer encuentro de nuestros poetas (1994)
Escribió también para periódicos y revistas de distintos lugares del país.Además de obtener numerosas distinciones literarias, dictó cursos y conferencias, en la Capital Federal, Buenos Aires, Río Negro, Corrientes y Santa Fe.Conduce programas en medios televisivos y radiales dedicados al rescate de la cultura popular y la difusión folklórica regional.Destacado por su actividad en el campo cultural, fue distinguido como:
“Abanderado de la Ciudad”, por la Municipalidad de Reconquista, el 20 de Junio de 1991
“Ciudadano distinguido de la Ciudad de Reconquista” el 27 de Abril de 1998
Algunosde los enlacesen mis blogs, relacionados con Pablo Alcides Pila:
(**) POR QUÍ PASARONtiene una segunda y tercera parte.
Planta de Gomero
El gomero- es de la familia de los ficus elástica, le llaman Gomero, por su goma que contiene en el látex. En sus tallos, cuando los cortas podes apreciar, una especie de leche, que es el látex y pegajoso. Es de gran porte, o sea que se convierte en un arbola so, hablando mal y pronto-Puedes tenerlo en una maceta grande. Las hojas son grandes, simples y muy verdes brillantes- Puedes hacer plantas de gajos, en un poco de agua, a los 25 días aproximadamente ya tiene raíces- Puede estar adentro como plata de adorno, con luz por supuesto-
Si una imagen vale más que mil palabras, lo mejor será guardarlas para otro momento y hacer uso de la austeridad. Porque alcanza con mirar las caras de los protagonistas y sus gestos. Y contemplar el pornográfico regocijo que los identifica al reconocerse como socios de un negocio que no les es propio, pero que igual los lleva a arrastrarse como cucarachas en busca de alguna migaja que le sobre al poder económico.
La primera foto es obra del profesionalismo de Alfredo Martínez, reportero gráfico de Clarín que logra capturar con justeza y precisión el momento en que cuatro jinetes del Apocalipsis se juntan para llevar adelante su gesta antinacional. Cada uno agita banderas de victoria (del poder económico), guerra (al pueblo y a nuestra soberanía), hambre (de millones de compatriotas) y muerte (de la Argentina).
Fecha y lugar: martes 1 de diciembre, Unión Industrial Argentina. Protagonistas de la escena: Hugo Biolcatti y Eduardo Buzzi en representación de la Mesa de Enlace. Cristiano Ratazzi, como anfitrión. Y Eduardo Duhalde, invitado central del encuentro convocado por la central fabril para impulsar un “nuevo movimiento empresarial junto al campo”.
He allí la imagen… Con Duhalde, más enano que nunca, que se deshace en sonrisa cuando le extiende la mano a Biolcatti. Con Buzzi, que luce como satisfecho testigo de la servil expresión del ex presidente. Con Ratazzi, dueño de casa y presidente de la Fiat, todo emoción al observar el cordialísimo apretón de manos entre los dos primeros.
Esta rata… sí (y encima bautizado bajo el nombre de ¡Cristiano!, una ironía de la vida…) se refiere a las medidas confiscatorias del gobierno nacional; dice textualmente que “la peor fue la de las AFJP, donde le robaron a la gente”. Se repite: el gobierno le robó a la gente, dice quien representa a la UIA. A continuación reta a los políticos invitados al encuentro. No se trata de un tironcito de orejas sino de una descalificación humillante. En voz alta, con su característico acento italiano, les increpa: “ustedes no hicieron nada para impedirla (la confiscación)”. Ni el radical Ernesto Sanz, ni el cívico Prat Gay, ni la liberal Gabriela Michetti, ni el socialista Ruben Giustiniani, ni el justicialista gobernador Urtubey abren la boca para replicar los conceptos de este dandy sesentón, explotador de trabajadores, que se cree virrey de la Argentina.
Otra foto, otro día, otro lugar. Jueves 3, en el Congreso Nacional. Asunción de los nuevos diputados. Ahora es el reportero Germán García Adrasti quien gatilla su flash. Y consigue captar una instantánea que -salvando las distancias de tiempo político e histórico- quizá se vea dentro de algunos años como un “sucedáneo” de aquella increíble imagen de 1945 cuando, durante un acto en el Luna Park por parte del naciente antiperonismo, se ven gigantografías de los presidentes Rooselvelt, Stalin y Churchill entre otros, además de las banderas de Estados Unidos, Gran Bretaña y Rusia.
No… Lo ocurrido el jueves último en el Parlamento no es lo mismo. Pero esa fotografía que muestra a todos, a TODOS los derviches de la oposición política argentina como cuchicheando y tramando el asalto final para desalojar al Gobierno nacional, tiene mucho de inspiración de aquella postal de Unión Democrática. Con una novedad, que aunque duela hay que decirla. “Esta” remake de Unión Democrática cuenta -ahora también- con el concurso de algunos “peronistas”.
Hay que prestarle mucha atención a esa foto. De derecha a izquierda, o de izquierda a derecha, todo es igual, nada es mejor… Como en el cambalache andan revolcaos en un merengue la Bullrich, Aguad, Pinedo, De Narváez, Carrió, Camaño, Stolbizer, Lozano, Bonasso, Solá, Adrián Pérez, Macaluse y la gordita Giúdici con sus aires de Pochita Morfoni esperando el toque de atención de Clarín para ver qué hace…
Volvemos al comienzo. Si las fotos valen más que mil palabras, no hay alternativa ni “tercera vía” posible. Hay que seguir con quienes están llevándonos (aun cometiendo errores de conducción) por una ruta más nacional o quedar a merced de estos agentes de viaje del coloniaje, que el único destino que tiene para la Argentina es el fin del mundo.
* Periodista, profesor de historia y escritor. Entre sus títulos se encuentran el “Manual del antiperonismo ilustrado”, “La ultraderecha argentina” y “La prensa canalla” (compilador). Obtuvo tres Martín Fierro (1992, 1993 y 1995) al mejor servicio informativo por el noticiero de Radio Mitre, del cual fue productor entre 1991 y 1997. Trabajó en La Razón, El Periodista, El Porteño, Línea y Clarín. En 1988 le otorgaron el Premio Latinoamericano de periodismo José Martí.
Destacado artista plástico de nuestra ciudad, Avellaneda, Santa Fe, Argentina, escritor y poeta, e incansable heraldo cuando se trata de difundir las expresiones artísticas de nuestra región para que el mundo las conozca
Defensor de la conservación del suelo en los monocultivos, revolucionario en cuanto a las innovaciones del cultivo de la tierra, volcó, también es sus poemas su preocupación y dedicación telúrica.
Dentro de su humildad y sencillez bregó por una filosofía ecologística, en años donde la palabra y la intención no existían, comprendiendo que la tierra es patrimonio de la futuras generaciones, como decía él, "por una Argentina potencial, por el fomento de una agricultura próspera y donde además vendrá por añadidura, riqueza, paz, bienestar y prosperidad".
Integró diversas comisiones locales de los directorios de la Unión Agrícola de Avellaneda, recibiendo medallas en reconocimiento a su trayectoria, como ser El premio Brigadier Estanislao López, Club 4 El Amanecer, como miembro del primer Consejo Administrativo CAPNA. Divulgando, a la par sus ideas en distintos diarios y revistas locales y nacionales.
En 1983 me deja con su ausencia una imagen defensora de la tierra y una gama poética lugareña, ecologista y algunas anécdotas dignas de destacar por la incomprensión de la gente y su pasión por la Naturaleza.
Una de ellas es aquella en que desbordado por la indignación, fabricó un cartel colocándolo a la vera de los sembrados y a la vista del público donde pintó: SOY LOCO!
Otra, magnífica por supuesto, similar a las andanzas de San Francisco de Asís, sucedió aquella vez, cuando sus hijos y su mujer, preocupados por su tardanza, un atardecer, salieron rumbo al sembrado, hallándolo parado sobre el capot de su tractor recitando poemas a una bandada de pájaros que sobrevolaban el cielo rojizo.
A modo de rescate transcribo algunos fragmentos de este personaje sensible, humano, que nos incitó a amar la tierra, los animales, las aves, el hombre todo de nuestra zona.
Merceditas - Chamamé Letra y música de Ramón Sixto Rios
MERCEDITAS
Qué dulce encanto tiene en mis recuerdos Merceditas aromada florecita amor mío de una vez.
La conocí en el campo allá muy lejos, una tarde donde crecen los trigales provincia del Santa Fé.
II
Así nació nuestro querer con ilusión…con mucha fe pero no se porque la flor se marchitó y muriendo fue.
I(bis)
Como una queja errante en la capiña va flotando el eco vago de mi canto recordando aquel amor… porque a pesar del tiempo transcurrido es Merceditas la leyenda que palpita en mi nostálgica canción.
II(bis)
Y amándola con loco amor así llegué a comprender lo que es querer, lo que es sufrir porque le dí mi corazón.
Mercedes Stickler, esa "gringa santafecina de dulce encanto" que deslumbró y enamoró al compositor Sixto Ríos, que le dedicó el chamamé "Merceditas", un hito en la música del Litoral, falleció ayer en el hospital de Esperanza, próximo a esta capital, víctima de una enfermedad terminal.
Mercedes tenía 84 años y en las últimas semanas se presentía este final, cuando fue internada en la sala de Oncología del Hospital Iturraspe, de esta capital.
Stickler seguía viviendo en la localidad de Humboldt, 60 kilómetros al oeste de esta capital, en cuya zona rural acompañó a su familia en las labores de campo. Hacía más de 10 años que vivía sola, luego del fallecimiento de su hermana, única familiar directa que poseía.
A comienzos de este año, el gobernador Carlos Reutemann le rindió un homenaje, distinguiéndola como ciudadana destacada de la provincia.
Sixto Ríos la conoció en una visita a los campos de la zona cuando Merceditas era una adolescente. Impactado por su belleza de alemana gringa, cuyos ascendientes llegaron a colonizar estas tierras, el folklorista le dedicó el chamamé que por décadas fue una de las composiciones características del Litoral argentino.
"Fue una linda historia de amor; para nosotros, un mito viviente", reflexionó Germán Calau, presidente comunal de Humboldt.
Merceditas también correspondió a aquellos sentimientos del joven poeta que le dedicó su obra. Nunca contrajo enlace, y cada vez que alguien le recordaba su pasado se refería a la canción como "un homenaje que pocas veces entendí, pero que mucho me halaga".
Aquí, Cosquín
En la última edición del festival folklórico de Cosquín, Mercedes fue invitada porque, según dijeron los organizadores, se le haría un homenaje. La mujer estuvo en Cosquín durante tres días, pero el homenaje nunca se produjo.
José E. Bordón en Diario LA NACIÓN
Un amor errante
Se conocieron en un club de Humboldt, Santa Fe. Fue amor a primera vista pero ella, aferrada a su terruño y a su familia, no aceptó dejar todo por él, un empedernido viajero. La escritora Silvia Miguens narra la historia de amor que vivió e inmortalizó Ramón Sixto Ríos en su canción Merceditas.
Con el último acorde, Ramón giró la guitarra y se abrazó a ella como quien abraza a una mujer que ama. Pero todavía no la amaba. Por el momento sólo le echaba el ojo. No obstante, ansioso porque los aplausos no terminaban, saludó con la guitarra en alto y abandonó el escenario del Club Sarmiento de Humboldt. Y es verdad, aún no la amaba, pero con sólo vislumbrarla entre el público intuyó que esa mirada transparente era la de su musa.
Dejó la guitarra y corrió al salón. Cuando ella le aceptó el baile su corazón dio un vuelco, la gringuita del vestido blanco sólo le pidió tiempo, tiempo para terminar el refresco. Carmín sobre carmín, se dijo a sí mismo viendo que la boca de ella naufragaba en el vaso de granadina. Algo torpe, aunque sin perder encanto, el hombre le extendió la mano y se presentó como Ramón Sixto Ríos. Mercedes Strikler Kahlow –murmuró la muchacha entregándole la suya–. Él la tomó y cuando besó la mano supo de inmediato que le auguraba dulces momentos. Mercedes se disculpó, y quiso llevarse un dedo a la boca porque se dio cuenta de que había unas gotas de granadina. Él, sin soltarla, le aconsejó disculparse siempre… pero por la inmensa dulzura de sus ojos. Ella bajó la vista y se entregó al baile.
A los pocos días, la primera vez que Ramón visitó la casa de los Strikler, hizo saber a Mercedes que tenía 26 años, que había nacido en la ciudad de Federación allá por el año 1913, que estaba de paso pero debía regresar con la compañía a Buenos Aires por otro compromiso teatral, y que estaba enamorado. Mate y bizcochos de por medio, fue anoticiado de que un 16 de diciembre de 1916 Alberto Strikler y Margarita Kahlow vieron nacer a la pequeña Mercedes, ahí en Humboldt, tierras adonde había llegado el abuelo Strikler con otros tantos suizos, casi a final del siglo haciendo parte de una de las tantas corrientes inmigratorias propiciadas por Sarmiento.
El enamoramiento fue a primera vista, como todos, pero también a primera vista ambos se dieron cuenta de que Ramón como entrerriano de ley era más río que tierra; mientras que ella, pese a llevar el cielo en los ojos y el sol en el pelo, era tierra y no tan río.
UN AMOR ERRANTE MERCEDITAS, LA LEYENDA QUE PALPITA
Se conocieron en un club de Humboldt, Santa Fe. Fue amor a primera vista pero ella, aferrada a su terruño y a su familia, no aceptó dejar todo por él, un empedernido viajero. La escritora Silvia Miguens narra la historia de amor que vivió e inmortalizó Ramón Sixto Ríos en su canción Merceditas. Con sólo vislumbrarla entre el público intuyó que esa mirada transparente era la de su musa Él era proclive a la emigración; nacido en Federación vivía en Buenos Aires y la música lo llevaba a todas partes. Ella, a pesar de ser resultado de la inmigración, o justamente por eso, se aferraba a esos parajes santafesinos en los que el abuelo Strikler fundó la colonia Humboldt. Le pertenecía, debía lealtad a sus ancestros, a ese concepto se amarraba Mercedes.
Desde muy chica, con sus padres y Ernestina, su hermana menor, siguieron sembrando los surcos abiertos por el abuelo. Sus días transcurrían en las tareas de campo, especialmente con el tambo. Después de morir don Alberto, doña Margarita se volvió a casar. Esto no cambió las circunstancias de Mercedes, al contrario, trabajó más aún. No estaba en sus planes inmediatos, ni futuros, abandonar su tarea pastoril ni a su madre. Por lo tanto, con el corazón herido a causa de su propia cobardía, o conciencia, rechazó la propuesta del caballero andante. Ramón, sin resignarse del todo, se fue a la Capital prometiéndole regresar en seis meses, y le rogó que postergara la respuesta hasta entonces.
Pero Mercedes supo que no debía, ni podría, irse de Humboldt. Aun si su vida no resultaba cómoda ni sencilla. Carecían de luz eléctrica y el trabajo de tambo, especialmente el ordeñe, empezaba muy temprano: a la una de la mañana ya estaba en pie comenzando las tareas, único modo, el madrugón, de abarcar todas las tareas rurales, cuidar los pollos, trabajar en la quinta, y muchas otras actividades con las que, aun sin pretenderlo, volvió a acostumbrarse a la ausencia del amor, el de Ramón y el de cualquier otro candidato. De todos modos nunca estaba quieta; alternaba sus días de campo con las salidas a Humboldt, a diez kilómetros, donde con su hermana iban a bailar, especialmente si era carnaval.
Mucha tarea y muchos sueños alimentados, y luego desechados, se sucedieron hasta el día, seis meses más tarde, en que Sixto volvió a la casa y, entregándole el estuche azul con los anillos de compromiso, le propuso casamiento. Una vez más, Mercedes no se sintió capaz de desafiar su destino y el presente; tenía por entonces 24 años, era incapaz de abandonar a su gente y todo aquel ámbito. No se animó a desprenderse a sí misma de su tierra. Consideraba que todas las especies mueren fuera de su hábitat. Una vez más dijo “no” y, como justificativo, mientras le repetía su acongojado no, le señalaba esos campos donde aún se respiraba el espíritu de los primeros suizos. Volvieron a poner distancia el uno de la otra.
Sin embargo, ni Mercedes ni la distancia pudieron impedir que Ramón, en su melancolía, quedase Merceditas Strikler Kahlow prendado de su musa. A los pocos meses, dicen que seis, Mercedes descansaba de su jornada campesina preparando la cena y escuchando la radio, cuando le llamó la atención un chamamecito. “Enseguida me di cuenta –recordaba–: la letra tenía frases enteras que Ramón me había dicho personalmente”. Al parecer, el tema Merceditas era un éxito en la Capital. Más adelante, Ríos le dedicó: Pastorcita de las flores y Las glicinas y, aunque éstas no tuvieron igual repercusión, causaron profunda emoción y nostalgia en la bella suiza de Humboldt.
Pero, como suele suceder, musa y esposa parecen no ir de la mano. Mercedes no había querido casarse con Ramón, ni se casaría con nadie; y él se casó con otra, porque la soledad nunca es buena. Dicen que Ramón no se olvidó de Mercedes, aunque nunca se sabe. En cuanto a “la suiza”, por esos años además de sus tareas y de gozar de los recuerdos, disfrutaba de su soltería, era dueña y artífice de su libertad. Solía subirse a su moto, con campera de cuero y botas, echando al aire su melena rubia y la música que había inspirado; también tarareaba su chamamé cuando desafiaba el viento pero a caballo, como si aquella historia de amor fuese sólo una leyenda pueblerina.
Mientras tanto a Ramón, en Buenos Aires, una vez más le fueron negadas las mieles del amor. Enviudó después de dos años de matrimonio. La Providencia, no contenta con que Ramón tuviese que olvidar a Mercedes, le imponía la tarea de olvidar a su esposa muerta. Años más tarde, una revista porteña publicaba una nota donde una tal Mercedes Strikler, confesaba ser la mujer que había inspirado al compositor Ramón Sixto Ríos en su famoso tema, Merceditas. Cuando la entrevista llegó a manos de la familia, corrieron a mostrársela a don Ramón que nada corto, aun habiendo pasado cuarenta años, le escribió reiterándole la invitación de viajar a Buenos Aires. Sólo entonces ella aceptó, y en el reencuentro por fin Ramón pudo murmurarle al oído las palabras de amor como si fuese un secreto a dos voces. El chamamé Merceditas formaba parte del paisaje musical argentino, y por ende del mundo, pero Ramón no había podido ofrecérselo aún de cerquita y al oído, como aquello que era en realidad: un poema de amor.
Aún habiendo pasado cuarenta años, él le escribió reiterándole la invitación de viajar a Buenos Aires
Que dulce encanto tiene en mis recuerdos Merceditas aromada florecita amor mío de una vez. La conocí en el campo allá muy lejos, una tarde donde crecen los trigales provincia de Santa Fe.
Así nació nuestro querer con ilusión...con mucha fe pero no se por qué la flor se marchitó y muriendo fue... Y amándola con loco amor así llegué a comprender lo que es querer, lo que es sufrir porque le di mi corazón. Como una queja errante en la campiña va flotando el eco vago de mi canto recordando aquel amor... porque a pesar del tiempo transcurrido es Merceditas la leyenda que palpita en mi nostálgica canción.
Pero a veces el desencuentro no cede su sablazo. En este caso fue la muerte la que dejó ir a Ramón de los brazos de Mercedes. A “la chica suiza de Humboldt” no le quedó entre las manos nada más que el recuerdo de ser la musa inspiradora de una leyenda. La vida se le fue más rápido de lo que imaginó. Cómo saber, en realidad, qué fue lo que llevó a Mercedes a no aceptar el amor de Ramón. Tal vez, no se creyó capaz de tener algo para ofrecer a cambio de un gran amor.
Lo cierto es que no le fue mejor por ser leal a sus ancestros. Empobrecida, al fin la vida se le acabó. Ni sus días de deidad inspiradora ni el reconocimiento de los suyos por cumplir con su deber, fueron atenuante o justificativo para que le fuese concedido el milagro de demorar su partida. Nadie vive sino el tiempo que le fue asignado, 84 años en su caso. Aquel domingo 8 de julio, Mercedes murió en el hospital de Esperanza. Nunca más oír los versos y la melodía de su canción; los sueños se le fueron entre los dedos, como se le había escapado el camino polvoriento de los pagos de Humboldt, al paso de su moto o de los cascos del caballo.
El tiempo de la melodía, y el del amor, se le acabó sin tregua ni piedad. Una enfermedad terminal puso fin a su condición de musa y al goce que provoca la fuerza arrolladora de un amor que nunca se concreta. Sin embargo, poco antes de morir se concedió la paz a sí misma y a Ramón, que la esperaba con nuevas palabras de amor, confesando: “Simplemente, me arrepentí”. Silvia Miguens
Fotos: Gentileza Diario El Litoral Ramón Sixto Ríos
El día 17 de Octubre de 1928 se anuncia en el diario Crítica, que "Don Gil Contento adoptara al indio Curugua-Curiguagüigua". El 18, otro cartel reza "Mañana debuta el indio Curugua-Curiguagüigua".
Finalmente, el 19 de Octubre del primer cuadro de la tira, asomándose desde la puerta de un tren carguero, el indio grita "¡Guaagua Piragua! ¿Vos sos meu tutor, chei? Curugua-Curiguagüigua te saluda", a lo que Gilito responde "¡Por fin llegaste Patoruzú! te bautizo con ese nombre porque el tuyo me descoyunta las mandíbulas".
Lo cierto del caso es que Muzio Sáenz Peña, tras ver los anuncios, le sugirió a Quinterno que cambiara el nombre de su criatura, demasiado difícil para ser recordado por todo el mundo.
El apodo de Patoruzú surge de un caramelo que por entonces se vendía comúnmente en las farmacias, la pasta de Orozú.
Según la trama, Patoruzú es último Tehuelche Gigante de la Patagonia, que llega a Bs. As. acompañado de su avestruz Carmela para vivir en la casa de Don Gil Contento, cuyo difunto tío había sido tutor del cacique.
Poco más pudo desarrollar Quinterno, ya que el 21 de Octubre la tira desaparece del matutino. Por ahora, solo por ahora, la historieta argentina sigue siendo la misma.
Copyright 1936 by Editorial Musical Alfredo Perrotti
Canaro en París (Tango)
Letra: José Scarpino Música: A.Scarpino y J. Caldarella
"Dedicado al conocido compositor Francisco Canaro y a su afamada orquesta, afectuosamente" Paseaste por el mundo, gallardo y halagüeño. En cielos de fandango fuiste dueño y señor y llevas como emblema, tu estampa de malevo el cantar bien porteño de tango milongón.
Son tus notas suaves y sentidas como el sueño azul de mi bohemia, tango mío, tu recuerdo lo llevo en mi corazón de soñador. Tienes en tu ritmo bailanguero la dulzura de un canto sublime, sos canción sentimental sos la gloria tango lindo de mi querido arrabal.
Gime un bandoneón la melodía de un canto de amor. Lírica canción motivo lleno de emoción. Sos la evocación de mil recuerdos de juventud y vos sos, tango, la ilusión romance de un querer Que canta el corazón.
¨Astor Piazzolla nace el 11 de marzo de 1921 en Mar del Plata en Argentina. Empieza a estudiar bandoneón en 1930, y luego piano con Serge Rachmaninov con miras a poder arreglar obras escritas para piano, para el bandoneón.¨ ¨ En Nueva York, Carlos Gardel lo invita a grabar varias piezas de su pelicula ¨El Día que me Quieras¨ y en 1937, vuelve a la Argentina donde comienza verdaderamente su carrera como bandoneonista en la orquesta de Aníbal Troilo. Astor quiere ante todo ¨sacar¨ el bandoneón , impedirlo ser el ¨instrumento¨de una orquesta de baile. Quiere devolverle al bandoneón su nobleza, convirtiéndolo en un instrumento clásico. ¨ En 1952, gana el Primer Premio de Composición en Francia, por lo que el Gobierno Francés le honra con una beca para ir a París a estudiar con Nadia Boulanger.¨ ¨ Fue para mí como mi segunda madre. Nadia me hizo descubrir el mundo musical que yo esperaba hace tiempo...¨ Ella lo alienta a seguir con su propia música, la música de Piazzolla.¨ ¨ Tras ese período francés, Astor forma dos conjuntos: El Octeto de Buenos Aires y la Orquesta de Cuerdas con los que revoluciona la música ciudadana, despertando en su contra las más despiadadas críticas. Las editoriales y lo medios lo boicotean y entonces, en 1958, se va a Nueva York donde trabaja como arreglista. Dos años más tarde vuelve a Buenos Aires y forma un quinteto, cada vez más convencido de que el tango es una música para escuchar, no para bailar. Da unos conciertos, graba unos discos y recorre varias veces la Argentina, Brasil, los Estados Unidos.¨ ¨ En 1965, trabaja en estrecha colaboración con Jorge Luis Borges poniendo música a sus poemas. El disco ¨El Tango¨ sale el mismo año.¨ ¨ En 1967, escribe con Horacio Ferrer ¨María de Buenos Aires¨. Luego, compone ¨Tangazo¨ a pedido del Maestro Calderon, Director del Ensamble Musical de Buenos Aires quien lo representa de gira por los Estados Unidos. Después de su colaboración con Ferrer, Piazzolla comienza una nueva experiencia : la ¨Tango-Canción¨
¨ En 1969 la ¨Balada Para un Loco¨es un enorme éxito mundial. Ese género, más comercial, lo acerca al gran público. Su público, hasta entonces integrado por un grupo reducido de entendidos, se hace cada vez más numeroso y reconoce en Piazzolla la expresión auténtica de la música de Buenos Aires.¨ ¨ Así es que cosecha los más cálidos éxitos en América Latina. El 17 de agosto de 1972 Piazzolla se presenta en el Teatro Colón. Los ensayos de ese importantísimo evento le impiden aceptar la propuesta de Bernando Bertolucci para escribir la banda musical de su ¨Tango en París¨. Solo escribirá dos temas de la pelicula : ¨Jeanne y Paul¨ y ¨El Penúltimo¨. ¨ En 1974, Gerry Mulligan, una de las máximas figuras del jazz, solicita a Piazzolla trabajar en conjunto y así nace ¨Summit¨. En 1986, graba con Gary Burton en el Festival de Montreux la ¨Suite for Vibraphone and New Tango Quintet¨lo que despierta la admiración de grandes solistas de jazz como Pat Metheny, Keith Jarrett, Chick Corea, quienes a su vez le irán encargando obras.¨ ¨ En 1989, la revista de jazz DOWN BEAT ubica a Piazzolla entre los mejores instrumentistas del mundo.¨ ¨ En sus últimos años, Piazzolla prefirió presentarse en conciertos como solista acompañado por una orquesta sinfónica con, alguna que otra presentación con su quinteto. Es así que recorre los Estado Unidos, Japón, Italia, Alemania, Francia, América Latina... ampliando de esa manera la magnitud de su público en cada continente por el bien y la gloria de la música de Buenos Aires.¨ ¨ Five Tango Sensations¨, su última grabación, la que se colocó en el Top Ranking de los albums de música clásica quedándose en primer lugar mas de un año.¨ ¨ Astor Piazzolla es uno de los pocos compositores que pudo grabar, y representar en conciertos la casi totalidad de su obra, la cual abarca unos cincuenta discos. En sus últimos diez años, escribió más de trecientos tangos, unas cincuenta banda musicales de films, entre las cuales: ¨Henri IV¨de Marco Bellochio, ¨Lumiére¨ de Jeanne Moreau, Ärmaguedon¨de Alain Delon, ¨Sur¨ y ¨El exilio de Gardel¨ de Fernando Solanas, César a la ¨Mejor Música de Film¨y así como también temas musicales para obras teatrales y ballets.¨ ¨ En febrero de 1993, en Los Angeles, Astor Piazzolla fue nominado por los Grammy Awars por ¨Oblivion¨en la categoría ¨Mejor Composición Instrumental¨. Los críticos internacionales han calificado ¨Oblivion¨como unos de los temas más hermosos de Piazzolla y quizá uno de los más grabados a la fecha.¨ ¨ El 4 de agosto de 1990 Astor Piazzolla padeció en París una trombosis cerebral. Después de dos años de enfermedad falleció el 4 de julio de 1992 en Buenos Aires.¨ Laura Escalada Piazzolla
Si cada uno de los instantes de nuestra vida se va a repetir infinitas veces, estamos clavados a la eternidad como Jesucristo a la cruz. La imagen es terrible. En el mundo del eterno retorno descansa sobre cada gesto el peso de una insoportable responsabilidad. Ese es el motivo por el cual Nietzsche llamó a la idea del eterno retorno la carga más pesada. Pero si el eterno retorno es la carga más pesada, entonces nuestras vidas pueden aparecer, sobre ese telón de fondo, en toda su maravillosa levedad.
Fragmento de LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER
ALEJANDRA PIZARNIK
MADRUGADA
Desnudo soñando una noche solar.
He yacido días animales.
El viento y la lluvia me borraron
como a un fuego, como a un poema
escrito en un muro.
BANDERA ARGENTINA
BANDERA DE LA PROVINCIA DE SANTA FE
ESCUDO DE LA PROVINCIA DE SANTA FE
BANDERA DE LA CIUDAD DE AVELLANEDA
FRUTA AMARGA
Si la fruta es amarga
no es culpable la tierra
ni es culpable la planta.
Tiene el hombre la culpa
que arrojó la semilla
con las manos amargas.
Yo lo acuso en voz alta:
he vivido en la tierra
y la tierra no es mala.
Yo lo acuso en voz alta:
tuve un árbol hermano
que dejó mi alma blanca.
Yo menciono su culpa
que ahora llamo la nuestra:
somos hombres culpables
de sembrar la semilla
con las manos amargas.
PABLO ALCIDES PILA (1960)
Publicado en
Pájaros en el Camino,
recopilación de poemas
de Pablo Alcides Pila,
recientemente galardonado
con el premio
SANTA CLARA DE ASIS
por su programa radial
RESCATE POPULAR
De todas las flores
bellas que han perfumado
ninguna con tu fragancia
ni tu candor,
por eso es que en mi
recuerdo has perdurado
tan fiel como aquel
entonces, mi última flor.
Lozana, grácil y esbelta,
mi flor amada
en un rincón
venerado te llevaré,
presente estarás
por siempre flor nacarada
que en mi corazón
amante conservaré.
Tanto te cuidé con
dedicación
y con cuanta unción
mi amor te brindé,
mil trovas canté
con sana emoción
y en cada canción
siempre en ti pensé.
Ahora que no estás
me siento morir
mi pobre vivir
languidece ya
por siempre serás
mi ultima flor
el genuino amor
que perdurará.
Lozana, grácil y
esbelta, mi flor amada
en un rincón
venerado te llevaré
presente estarás
por siempre flor nacarada
que en mi corazón
amante conservaré.
Tanto te cuidé con
dedicación
y con cuanta unción
mi amor te brindé,
mil trovas canté
con sana emoción
y en cada canción
siempre en ti pensé.
Ahora que no estás
me siento morir
mi pobre vivir
languidece ya
por siempre serás
mi ultima flor
el genuino amor
que perdurará.
Autor: Salvador Miqueri
- Avelino Flores
COSAS QUE PASAN
>
Nadie salió a despedirme
cuando me fui de la estancia
solamente el ovejero, un perro nomás,
Cosas que pasan.
El asunto, una zoncera,
un simple cambio de palabras,
y el olvido de un mocoso,
del que puedo ser su tata.
Y yo que no aguanto pulgas,
a pesar de mi ignorancia,
ya no mas pedí las cuentas,
sin importarme de nada.
No hubiera pasado esto,
si el padre no se marchara,
pero los patrones mueren,
y después los hijos mandan.
Y hasta parece mentira,
pero es cosa señalada,
que de una sangre pareja,
salga la cría cambiada.
Los treinta años al servicio,
pal’ mozo no fueron nada,
se olvido mil cosas buenas,
por una que salió mala.
Yo me había aquerenciao,
nunca conocí otra casa,
que apegado a las costumbres,
me hallaba en aquella estancia.
Sí hasta parece mentira,
mocoso sin sombra e’ barba
que de guricito andaba,
prendido de mis bombachas.
Por él, le quité a unos teros
dos pichoncitos, malaya!
Y otra vez, nunca había bajao un nido,
y por él gatié las ramas.
Cuando ya se hizo muchacho,
yo le amansé el malacara,
y se lo entregué de riendas,
pa’ que él solo lo enfrenara.
Tenía un lazo trenzao,
que gané en una domada,
pal’ santo se lo osequié,
ya que siempre lo admiraba.
Y la única vez que El patrón,
me pegó una levantada,
fue por cargarme las culpas,
que a él le hubieran sido caras.
Zonceras, cosas del campo,
la tranquera mal cerrada,
y el terneraje e’ plantel,
que se sale de las casas.
Y eso, pal’ finao patrón,
Era cosa delicada.
Y bueno, pa’ que acordarme
de una época pasada,
me dije pa’ mis adentros,
todo eso no vale nada.
Sin mirarnos, arreglamos,
metí en el cinto la plata,
le estiré pa’ despedirme mi mano,
Pa’ que apretara,
y me la dejó tendida,
cosa que yo no esperaba.
Porque ese mozo no sabe,
si un día ha de hacerle falta...
Tranqueando me fui hasta el catre,
alcé un atado que dejara,
y me rumbié pal’ palenque,
echándome atrás el ala.
Ensillé, gané el camino,
pegué la ultima mirada
al monte, al galpón, los bretes,
el molino, las aguadas,
De arriba abrí la tranquera,
eche el pañuelo a la espalda,
por costumbre, prendí un negro,
talonié mi moro Pampa,
y ya me largué al galope,
chiflando como si nada.
Nadie salió a despedirme
Cuando me fui de la estancia,
Solamente el ovejero, un perro nomás,
Cosas que pasan.
Poema de Don Víctor Abel Jiménez
Musica de Jose Larralde
Mensajes del Alma
En mi país por año hay 15 mil chicos que vuelan
como angelitos con sus alas por el buen aire
con la suerte y la calma de no haber conocido nada
para seguir siendo buenos quizás Dios robó esas almas
Que piensas cuando te hablo de todo lo que paso
viste que todas las cosas se saben con el tiempo
suelto y aún viviendo el católico que bendijo
ya perdió hace mucho tiempo su lugar en el cielo
Todos los días que te lleve saber como esto fue
te servirá para ser en otro tiempo algo más libre
Son las únicas palabras que te pido escuchar
si no me muero de verguenza hoy aca
a todos por igual alguien nos espera
y de cualquier manera llorarás
Que dignidad tan grande la de creer siempre en la vida
con solo ver una flor brotando entre las ruinas
Tu canción fue la rueda de los días que siguieron
tu canción fue mas lejos que la muerte que te hicieron
no tengas miedo ya dimos la vuelta al espanto
un viento algo más calmo se viene anunciando
El polvo de estas calles pone a santo con represor
pone al inocente en pena y despierta al asesino
témpano del olvido y de nunca decir nada
cuantas mirandas caídas sin ver que es lo que pasa
ningún dolor se siente mientras le toque al vecino
el que manda a matar es para sentirse mas vivo
Son mensajes del alma
herida pero bien clara sobre lo cobarde toda la verdad
ángel rubio de la muerte de que poco te sirvió
el himno, Jesús, la bandera, y el sol que te vió.