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Categoría: ACTUALIDAD

ASIGNATURA PENDIENTE DE LOS POLÍTICOS

raulcelsoar 22/01/2010 @ 10:36


Una de las enseñanzas más importantes que dejó hace veinte años la caída del Muro de Berlín, es la necesidad que tienen los pueblos de unirse, no de fragmenterse. Por desgracia parece que la mayoría de los políticos tienen pendiente una asignatura, la historia
  1. CisjordaniaConstruido por el Gobierno de Israel, se extiende en un 20% a lo largo de la Línea Verde internacional y en un 80% en territorio cisjordano palestino, donde llega a adentrarse hasta 24 kilómetros con el fin de incluir asentamientos israelíes. Cuando esté terminado, el 10% del territorio cisjordano quedará en el lado israelí y aislado del resto de Cisjordania.Según las autoridades israelíes, el muro es una "medida defensiva diseñada para impedir el paso de terroristas, armas y explosivos al estado de Israel".La Corte Internacional de Justicia dictaminó el 9 de julio de 2004 que la construcción de la valla-muro israelí en Cisjordania es ilegal según el derecho internacional y pidió su derribo.El muro rodea localidades y pueblos palestinos enteros, aislando entre sí a comunidades y familias y separando a los campesinos de sus tierras y a los palestinos de sus lugares de trabajo, centros educativos y de salud y otros servicios esenciales.
2. Estados Unidos y MéxicoEE UU comenzó a construir en 1994 un muro metálico en un tercio de su frontera con México para evitar la entrada de inmigrantes indocumentados.Según la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México, citada por la BBC, en estos 15 años han muerto más de 5.600 inmigrantes sin papeles intentando cruzar la frontera, la mayoría, debido a las altas temperaturas del desierto.
3. Ceuta y MelillaA mediados de los años 90 el Gobierno español levantó 8,2 kilómetros de alambrada en Ceuta y 12 en Melilla para evitar el paso de inmigrantes sin papeles desde Marruecos.En 2000, el sistema se reforzó con tres vallas paralelas y en 2005, tras las avalanchas que causaron la muerte de 14 personas, se aumentó la altura hasta 6 metros, se colocaron cámaras infrarrojas, difusores de gases lacrimógenos, sistemas que impiden el uso de escaleras, un laberinto de cables trenzados y piquetes de hasta 3 metros de alto.Una de las consecuencias de estas vallas es haber obligado a muchos inmigrantes subsaharianos a buscar la peligrosa alternativa de entrar en la UE por mar, a través de Canarias.
4. Irlanda del NorteEn Belfast, Derry y otras localidades de Irlanda del Norte se han levantado barreras para separar a los nacionalistas católicos de los unionistas protestantes. Empezaron a construirse en 1970 y se las conoce con el eufemismo de "Líneas de Paz".
5. Corea del Norte y Corea del SurUna franja de 4 kilómetros de ancho y 250 de largo divide Corea del Norte y Corea del Sur desde el final de la guerra entre ambos países, en 1953. Es la zona desmilitarizada y, pese a los avances hacia la reconciliación, sigue siendo una de las barreras más impenetrables del mundo.
6. Arabia SaudíCon el objetivo de defender sus grandes reservas de petróleo, el reino saudí está fortificando su frontera de 9.000 kilómetros (buena parte de ella, con países tan candentes como Irak o Yemen) con una de las barreras de seguridad más largas del mundo, a un costo estimado de 3.000 millones de dólares estadounidenses, informa la BBC.Se trata de un proyecto de alta tecnología. La barrera será física en algunas zonas y virtual (satélites, radares, infrarrojos), en otras.
7. Sáhara OccidentalAlegando la necesidad de defenderse de los ataques del Frente Polisario, el Gobierno de Rabat empezó a construir en 1980 una barrera en el Sáhara Occidental (antiguo territorio español ocupado por Marruecos) cuya longitud alcanza ya los 2.720 kilómetros, y que está formada por muros de piedra y arena de hasta 2,5 metros de alto, alambradas, campos de minas y zanjas.
8. ChipreUna Línea Verde gestionada por la ONU divide Nicosia, la capital de Chipre, en dos partes, una septentrional bajo el poder de la autodenominada República Turca del Norte de Chipre (turco-chipriotas), y la parte meridional bajo el control gubernamental reconocido internacionalmente de la República de Chipre (greco-chipriotas).En 2007, el gobierno greco-chipriota comenzó a derribar parte de la Línea Verde en "una señal de buena voluntad".La alambrada tiene 180 kilómetros.
9. Bostwana y ZimbabueEn 2003 el gobierno de Bostwana levantó en la frontera de este país con Zimbabue una cerca de alambre de púas de 2,5 metros de altura y 500 kilómetros de largo.Botswana indicó que el objetivo es impedir la propagación de la fiebre aftosa entre el ganado. Para Zimbabue, sin embargo, la razón es impedir el paso de inmigrantes indocumentados de este último país, devastado económicamente.
10. India y PakistánLos dos países (ambos con armas nucleares) están separados por muros y alambradas en aproximadamente la mitad de su frontera común (2.900 kilómetros).
11. CachemiraMedio millar de kilómetros de alambrada se extienden a lo largo de la disputada Línea de Control en la zona de Cachemira controlada por India. El objetivo: evitar el tráfico de armas y la infiltración de separatistas cachemiros con base en Pakistán.
12. India y BangladeshIndia está construyendo a lo largo de 4.000 kilómetros de su frontera con Bangladesh una verja de seguridad para evitar el tráfico de armas y drogas y, especialmente, que Bangladesh se convierta en un santuario de terroristas supuestamente apadrinados por Pakistán.
13. Irán y PakistánEn su frontera con Pakistán, Irán está levantando un muro de cemento de casi un metro de grosor y más de 3 metros de altura. La razón: impedir el tráfico de drogas, de inmigrantes sin papeles y de terroristas. El muro causa graves problemas a la población de la región de Baluchistán, presente a ambos lados de la frontera.
14. Irak y KuwaitLa barrera tiene 190 kilómetros y fue construida al término de la primera guerra del Golfo por orden del Consejo de Seguridad de la ONU, para impedir una nueva invasión del emirato por parte iraquí.Se trata de una cerca electrificada, con alambre de púas, muros de arena y zanjas.
15. UzbekistánUzbekistán ha optado por defender su territorio a base de vallas. En el norte, una gran verja de alambre de espino le separa de Kirguizistán y de posibles radicales islamistas procedentes de este país. En el sur, un alambre electrificado (380 voltios) y campos de minas cubren parte de la frontera con Afganistán.
16. Tailandia y MalasiaEn los años 70 ambos gobiernos acordaron construir muros de cemento coronados de alambre a lo largo de parte de su frontera común. Desde 2007 Tailandia construye un muro de 75 kilómetros para impedir a supuestos terroristas entrar en sus conflictivas provincias de mayoría musulmana en el sur.La construcción de este muro, de más de 2 metros de altura en algunos puntos de la línea de demarcación que divide la provincia tailandesa de Satun y los estados malayos de Kedah y Perlis, cambió las vidas de muchos tailandeses que habitan en la región.
17. Río de JaneiroEl Gobierno regional de Río de Janeiro (sede de los Juegos Olímpicos de 2016) comenzó a levantar el pasado mes de marzo muros para cercar algunas favelas y evitar su expansión en áreas de bosque protegido. Está previsto construir 11 kilómetros de muros.El presupuesto asciende a 17 millones de dólares, y la mitad de esta cantidad es para la favela de la Rocinha, célebre por extenderse entre dos de los barrios más ricos de Río y por ser una de las mayores de Brasil, con cerca de 200.000 habitantes.Varias favelas ya contaban con vallas protectoras, pero muchas de ellas han sido destruidas o ignoradas por los vecinos, que han continuado construyendo en lugares antes ocupados por bosques tropicales.
18. BagdadEl ejército estadounidense comenzó a construir en 2007 una barrera de 5 kilómetros de largo y 3,6 metros de alto en la capital iraquí, rodeando el distrito de Adhamiya, predominantemente sunní, y con el fin de separarlo de las zonas de la ciudad donde los chiíes son mayoría.Washington lo justificó como un modo de evitar la "violencia sectaria". Sus críticos destacan que contribuye a acrecentar la división ya existente y a "cantonalizar" la ciudad.
19. BruneiPara tratar de evitar el contrabando y la inmigración ilegal, el sultanato de Brunei está construyendo una verja de seguridad a lo largo de sus 20 kilómetros de frontera con la región malaya de Limbang.
20. Egipto y GazaLa separación en el paso de Rafah, entre la Gaza palestina y Egipto fue construida por los gobiernos egipcio e israelí tras el tratado de paz que ambos países firmaron en 1979.En 2007, tras la victoria del movimiento islamista Hamas en Gaza, Israel cerró la frontera por completo, incluyendo el paso de personas, bienes y servicios. En 2008, miles de palestinos cruzaron a Egipto después de que un grupo derribara una parte del muro.
Fuente: Inmigrante internacional

Autor: Solidaridad.net- Fecha: 2009-12-04

ESAS FOTOS

raulcelsoar 09/12/2009 @ 16:39

Esas fotos

Por Claudio Díaz*

Si una imagen vale más que mil palabras, lo mejor será guardarlas para otro momento y hacer uso de la austeridad. Porque alcanza con mirar las caras de los protagonistas y sus gestos. Y contemplar el pornográfico regocijo que los identifica al reconocerse como socios de un negocio que no les es propio, pero que igual los lleva a arrastrarse como cucarachas en busca de alguna migaja que le sobre al poder económico.

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La primera foto es obra del profesionalismo de Alfredo Martínez, reportero gráfico de Clarín que logra capturar con justeza y precisión el momento en que cuatro jinetes del Apocalipsis se juntan para llevar adelante su gesta antinacional. Cada uno agita banderas de victoria (del poder económico), guerra (al pueblo y a nuestra soberanía), hambre (de millones de compatriotas) y muerte (de la Argentina).

Fecha y lugar: martes 1 de diciembre, Unión Industrial Argentina. Protagonistas de la escena: Hugo Biolcatti y Eduardo Buzzi en representación de la Mesa de Enlace. Cristiano Ratazzi, como anfitrión. Y Eduardo Duhalde, invitado central del encuentro convocado por la central fabril para impulsar un “nuevo movimiento empresarial junto al campo”.

He allí la imagen… Con Duhalde, más enano que nunca, que se deshace en sonrisa cuando le extiende la mano a Biolcatti. Con Buzzi, que luce como satisfecho testigo de la servil expresión del ex presidente. Con Ratazzi, dueño de casa y presidente de la Fiat, todo emoción al observar el cordialísimo apretón de manos entre los dos primeros.

Esta rata… sí (y encima bautizado bajo el nombre de ¡Cristiano!, una ironía de la vida…) se refiere a las medidas confiscatorias del gobierno nacional; dice textualmente que “la peor fue la de las AFJP, donde le robaron a la gente”. Se repite: el gobierno le robó a la gente, dice quien representa a la UIA. A continuación reta a los políticos invitados al encuentro. No se trata de un tironcito de orejas sino de una descalificación humillante. En voz alta, con su característico acento italiano, les increpa: “ustedes no hicieron nada para impedirla (la confiscación)”. Ni el radical Ernesto Sanz, ni el cívico Prat Gay, ni la liberal Gabriela Michetti, ni el socialista Ruben Giustiniani, ni el justicialista gobernador Urtubey abren la boca para replicar los conceptos de este dandy sesentón, explotador de trabajadores, que se cree virrey de la Argentina.

Otra foto, otro día, otro lugar. Jueves 3, en el Congreso Nacional. Asunción de los nuevos diputados. Ahora es el reportero Germán García Adrasti quien gatilla su flash. Y consigue captar una instantánea que -salvando las distancias de tiempo político e histórico- quizá se vea dentro de algunos años como un “sucedáneo” de aquella increíble imagen de 1945 cuando, durante un acto en el Luna Park por parte del naciente antiperonismo, se ven gigantografías de los presidentes Rooselvelt, Stalin y Churchill entre otros, además de las banderas de Estados Unidos, Gran Bretaña y Rusia.

No… Lo ocurrido el jueves último en el Parlamento no es lo mismo. Pero esa fotografía que muestra a todos, a TODOS los derviches de la oposición política argentina como cuchicheando y tramando el asalto final para desalojar al Gobierno nacional, tiene mucho de inspiración de aquella postal de Unión Democrática. Con una novedad, que aunque duela hay que decirla. “Esta” remake de Unión Democrática cuenta -ahora también- con el concurso de algunos “peronistas”.

Hay que prestarle mucha atención a esa foto. De derecha a izquierda, o de izquierda a derecha, todo es igual, nada es mejor… Como en el cambalache andan revolcaos en un merengue la Bullrich, Aguad, Pinedo, De Narváez, Carrió, Camaño, Stolbizer, Lozano, Bonasso, Solá, Adrián Pérez, Macaluse y la gordita Giúdici con sus aires de Pochita Morfoni esperando el toque de atención de Clarín para ver qué hace…

Volvemos al comienzo. Si las fotos valen más que mil palabras, no hay alternativa ni “tercera vía” posible. Hay que seguir con quienes están llevándonos (aun cometiendo errores de conducción) por una ruta más nacional o quedar a merced de estos agentes de viaje del coloniaje, que el único destino que tiene para la Argentina es el fin del mundo.

* Periodista, profesor de historia y escritor. Entre sus títulos se encuentran el “Manual del antiperonismo ilustrado”, “La ultraderecha argentina” y “La prensa canalla” (compilador). Obtuvo tres Martín Fierro (1992, 1993 y 1995) al mejor servicio informativo por el noticiero de Radio Mitre, del cual fue productor entre 1991 y 1997. Trabajó en La Razón, El Periodista, El Porteño, Línea y Clarín. En 1988 le otorgaron el Premio Latinoamericano de periodismo José Martí.

EL ESTADO ASESINO

raulcelsoar 04/12/2009 @ 08:53

"Durante el gobierno de los DDHH, el Estado ha matado con el gatillo fácil, la tortura, en cárceles o comisarías, a 1320 personas"

 

PUBLICADO EN http://www.edicion4.com.ar

Jueves, 26 de Noviembre de 2009 08:40

Archivo 2009. Recopilación de personas asesinadas por el aparato represivo del Estado 1983/2009

Por la Coordinadora contra la Represion Institucional *

Desde 1996, CORREPI presenta, a fin de año, el Archivo de Casos de Personas Asesinadas por la Fuerzas de Seguridad del Estado. La elaboración del Archivo surgió de la necesidad de mostrar, desde los datos concretos, el alcance y la extensión de la represión dirigida por los gobiernos que administran el Estado argentino. Por eso, este documento es un relevamiento de todos los casos que conocemos en los que el aparato represivo mata, a través de sus distintas agencias y usando diversas modalidades.

Este Archivo no es un pulido trabajo estadístico por muchos motivos. El fundamental es que, a pesar de que perfeccionamos cada año los mecanismos de búsqueda y procesamiento de datos, la creciente invisibilización de los episodios represivos, especialmente los que afectan a los sectores sociales más vulnerables, hace que no lleguemos a conocer infinidad de casos. Es imposible calcular la “cifra negra” del gatillo fácil y de las muertes en cárceles y comisarías o por la tortura. Sólo podemos afirmar que, permanentemente, incorporamos, además de los casos ocurridos en el año en curso, otros de años anteriores, comprobando, en la práctica, que muchos homicidios perpetrados desde el Estado no trascienden siquiera en esta humilde base de datos.

En segundo lugar, este no es un trabajo destinado solamente a cruzar datos y obtener gráficos, aunque contar con esos elementos demostrativos del alcance de la represión estatal sea sumamente útil y permita acceder a una realidad que aparece desdibujada y oculta para la gran masa de la opinión pública. Con la confección del Archivo, CORREPI se propone generar una herramienta que sirva a la organización y la lucha antirrepresiva, poniendo a disposición de militantes, organizaciones, periodistas, y la sociedad en su conjunto, un reflejo, aunque pálido e incompleto, de lo que es el día a día represivo en nuestro país.

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El objetivo de este Archivo, de su permanente actualización y de su presentación pública cada año, no es, entonces, contribuir a un simple lamento por la creciente cantidad de pibes muertos. Nuestro fin es aportar al análisis de la situación que vive nuestro país, contribuyendo a formar conciencia popular sobre la represión cotidiana como política de Estado. Porque, adopte la forma que adopte, la represión es siempre de clase, y tiene la finalidad de perpetuar y profundizar la explotación, que requiere, obviamente, opresión.

Las pautas que utilizamos para la construcción del Archivo son las siguientes:

1. Incluimos todo caso que implique la aplicación de política represiva estatal y la utilización de los recursos del aparato estatal cuyo resultado sea la muerte de la víctima.

2. Respecto de los victimarios, incluimos todo caso en que los responsables sean miembros de las agencias represivas del estado: policía federal, policías provinciales, gendarmería, prefectura, servicio penitenciario, seguridad “privada” o fuerzas armadas.

3. No incluimos enfrentamientos reales.

4. Incluimos todas las modalidades represivas que utilizan los gobiernos. A los fines estadísticos, las clasificamos en: gatillo fácil (fusilamientos); muertes en cárceles y comisarías (que en buena medida corresponden a la aplicación de tormentos); fusilamientos en movilizaciones u otras protestas; muertes intrafuerza o intrafamiliares (casos en que el autor utiliza, para “resolver” un conflicto interno o familiar, los recursos represivos que le provee el Estado); causas fraguadas, o consecuencia de otros delitos; otras circunstancias (desapariciones, etc.).

5. Cerramos la búsqueda de datos entre fin de octubre y principios de noviembre, de modo que buena parte de noviembre y todo diciembre se incluyen en el Archivo siguiente.
 

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A pesar de que los asesinados en represiones a movilizaciones populares, desde Víctor Choque en 1995 a Juan Carlos Erazo en 2008, están debidamente registrados (Teresa Rodríguez, los muertos de Jujuy y Corrientes entre 2000 y 2001, los del 19 y 20 de diciembre de 2001, los del 26 de junio de 2002, Luis Cuéllar y Carlos Fuentealba), es descomunalmente mayor la cifra que corresponde a los ajusticiamientos del gatillo fácil y las muertes por la tortura o en cárceles y comisarías. Esta marcada desproporción (52 muertes en actos de protesta, sobre un total de 2826) pone en evidencia la prevalencia de la represión de tipo “preventivo”, que tiene por objeto controlar y disciplinar a los sectores pobres no organizados, sin otro criterio de selectividad que la pertenencia de clase.

Los números confirman que, en la Argentina “democrática”, una vez finalizado el trabajo encomendado a los militares de la última dictadura, la represión cambió de forma para adaptarse a las necesidades del nuevo sistema político. A partir de 1983, ya no se reprimiría tanto en forma abierta y selectiva, sino silenciosamente, con masividad y sin repercusión pública. La dictadura cumplió la tarea, iniciada años antes, de aniquilar la resistencia de trabajadores organizados altamente combativos, de organizaciones revolucionarias y de grupos políticos radicalizados.

Reemplazados los gobiernos militares por los “presentables” gobiernos “democráticos”, cobró central importancia esta “represión preventiva”, cuyo objetivo es disciplinar a la clase de cuyo seno surgen la resistencia y la confrontación. Así, los gobiernos que administran el Estado argentino tratan de garantizar que “Nunca Más” el sistema de explotación capitalista sea cuestionado seriamente en el país. Qué mejor, para alcanzar ese fin, que atemorizar al pueblo por medio de castigos ejemplares aplicados cotidianamente, potenciados por un alto grado de naturalización hacia el interior de la clase reprimida, y de invisibilización hacia afuera.

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Si la pertenencia a la clase trabajadora es la regla casi absoluta, al punto que los pocos casos registrados de víctimas de clase media o alta afectan a quienes estaban en el lugar, con la ropa o el aspecto “equivocados”, el análisis del componente etario permite ratificar que los jóvenes son el blanco favorito de esa política preventiva. Los jóvenes son el sector con mayor potencialidad de rebeldía, y, por ende, quienes primero y más profundamente deben ser disciplinados. Más de la mitad de las muertes corresponde a la franja de varones pobres de menos de 25 años, y el 30,50% del total tenían 21 años o menos.

La distribución territorial de los casos, aún haciendo abstracción de que hay distritos de los que tenemos ninguna o poquísima información, ratifica que el gatillo fácil y la tortura no son patrimonio de una provincia o una fuerza, sino que son utilizados en todo el país, cualquiera sea el color del gobierno local, con expresa preferencia por los grandes conglomerados urbanos que concentran el mayor índice de pobreza, y, por lo tanto, es mayor la necesidad de prevenir la potencial organización popular contestataria. Como se aprecia en los gráficos, la distribución de casos en proporción a la población de cada provincia licúa la hegemonía bonaerense, destruyendo el mito de que el gatillo fácil es sólo o mayoritariamente herramienta de los “patas negras”, que quedan equiparados, y hasta superados, según el caso, por sus colegas de otras fuerzas o provincias.

Otra conclusión que surge del estudio de los datos objetivos es que, como dice CORREPI, “no hay purga que pare el gatillo fácil”, ni se puede atribuir superficialmente la continuidad y profundización represiva a “resabios de la dictadura, a “desbordes individuales” o a “planes de estudio inadecuados con poca formación en DDHH”. Es significativa la cantidad de hechos protagonizados por “nuevos cuadros” de las estructuras que, una y otra vez, han sido reformadas, purgadas, descabezadas, capacitadas y sometidas a cursos y talleres de DDHH, muchas veces dictados por dirigentes de ONGs que apuestan a la posibilidad de la “democratización” del aparato represivo del Estado.

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Se observa, a partir del último tercio de los ’90, que los integrantes de otras fuerzas de seguridad, como prefectura naval o gendarmería, aparecen con mayor frecuencia como victimarios. Ello responde linealmente a la creciente presencia de estas fuerzas, otrora limitadas a las fronteras o los cursos fluviales, en el patrullaje urbano, participando activamente en el control territorial. Gendarmería ha sido también, desde mediados de los ’90, la fuerza favorita a la hora de reprimir conflictos sociales, y la preferida en los crecientes procesos de militarización, como en Santa Cruz o el Hospital Francés. Igual camino sigue la Prefectura, cuyo grupo de elite Albatros tuvo intervención en conflictos gremiales como el de los trabajadores pesqueros de tierra en el puerto de Mar del Plata o el del Casino.

No es ajena a este incremento la influencia del entrenamiento y “capacitación” para enfrentar conflictos de baja intensidad, bajo la excusa de la “guerra global contra el terrorismo”, que todas las fuerzas de seguridad, y en particular, sus grupos de choque y desplazamiento rápido, vienen recibiendo, en forma creciente, por parte de EEUU. Además de los cursos, programas de “intercambio”, ejercicios conjuntos y otras iniciativas del Ministerio de Defensa y el Departamento de Estado norteamericanos, hay un constante aporte en tecnología y pertrechos.

Párrafo aparte merecen las estructuras de seguridad, custodia o vigilancia privadas, generalmente dirigidas por miembros de alto rango del aparato represivo oficial, en retiro o en actividad. Sus integrantes, en la mayoría de los casos, son también personal de las fuerzas, incluyendo exonerados, disponibles o suspendidos por delitos diversos, lo que hemos probado una y otra vez, desmintiendo lo que declama la letra de las leyes y reglamentos.

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A ello se suma el accionar cada vez más visible de patotas paraestatales, en general dirigidas o compuestas por elementos de choque vinculados a la estructura del partido de gobierno (punteros barriales, “batatas” sindicales o miembros de barras bravas de fútbol), que toman en sus manos, en apariencia “privadas”, la represión a los trabajadores organizados por fuera de las burocracias.

Este mecanismo, que ha usado con particular predilección el gobierno asumido en 2003 y reelecto en 2007, tiene la enorme ventaja de poner al aparato represivo oficial a resguardo de eventuales críticas, al tiempo que sirve para anatemizar la organización independiente de los trabajadores. Siempre que pueden, ante los ataques de las patotas, los medios titulan “batalla entre sectores sindicales”, sin distinguir, deliberadamente, entre las burocracias oficialistas y los delegados o comisiones internas no burocráticas.

También es constante, aunque con una incidencia muy menor en el total, el número de hechos que podemos denominar “intrafuerza” o “intrafamiliar”, es decir, episodios en los que víctima y victimario resultan camaradas de una misma fuerza, o parientes. Se comprueba así que los integrantes del aparato represivo del Estado utilizan, para dirimir sus conflictos personales, sus “internas” y hasta sus problemas conyugales o familiares, los métodos, herramientas y recursos que el Estado pone a su disposición para cumplir su fin institucional.

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Por último, es necesario destacar la persistencia, como política de Estado, de la sistemática aplicación de tormentos a personas legal o ilegalmente detenidas, que en muchos casos ocasiona la muerte del torturado. Una parte significativa de las muertes en cárceles y comisarías corresponde a torturas seguidas de muerte, pese a lo cual no llegan a una docena las condenas en todo el país por ese delito.

Paralela y complementariamente al uso habitual de métodos de tortura como el apaleamiento, el submarino seco (“bolsita”) o la picana eléctrica, el aparato judicial es reacio a calificar hechos obvios de tortura como tales, porque esa figura legal señala con más claridad que ninguna otra la responsabilidad institucional. Jueces y fiscales, así como compiten por quién usa más tipos alternativos (apremios, severidades o vejaciones), todos excarcelables, y que permiten poner rápidamente en la calle a los torturadores, agudizan su inventiva para caratular escandalosamente “homicidio preterintencional en concurso con vejaciones”, o bien “homicidio calificado en concurso con apremios”, clarísimos casos de tormento seguido de muerte. Mucho menos aplican la figura que alcanza a los superiores jerárquicos por la facilitación de la tortura (1).

En relación a las muertes en las comisarías, cabe destacar también que la gran mayoría de las personas que luego fallecen, no estaban detenidas por delitos y a disposición de un juez, sino que habían sido víctimas de arrestos policiales para establecer identidad (averiguación de antecedentes) o contravenciones y faltas, probando así que estas facultades de las fuerzas de seguridad para detener personas arbitrariamente son clave para brindar la ocasión para la tortura.

correpi2009-siete.jpgEl Estado hace una defensa irrestricta de las normas que permiten a las policías detener indiscriminadamente “sospechosos”, cuyo perfil siempre coincide con lo que ellos mismos describen como “morocho, joven y de barrios conflictivos”. Esa defensa institucional de las faltas, contravenciones y la averiguación de antecedentes incluye mantener incumplida la sentencia de la Corte Interamericana de DDHH en el Caso Bulacio que ordenó a la Argentina, hace más de seis años, derogarlas por ser contrarias al Pacto de San José de Costa Rica.

(1) Nada más claro, para entender esta permanente política judicial en el marco del conjunto de las políticas represivas del Estado, que el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, dictado en 2007, en el caso del comisario de la PFA René Jesús Derecho. Se juzgaba un hecho puntual de tortura, cometido en 1988 por el funcionario en una comisaría. La Corte decidió que, como “en democracia” la tortura no puede considerarse sistemática, se trataba de un delito individual ajeno a la categoría de crimen estatal. Por ende, tampoco era un delito de lesa humanidad. Con ese razonamiento, resolvieron los cortesanos que la acción penal estaba prescripta, liberando al funcionario de toda responsabilidad penal.
 
Esta décimocuarta actualización, a fin de 2009, registra 2.826 casos, con un promedio de 20 personas muertas por el Estado por mes.

El Estado argentino asesina a alguien cada 28 horas.

Desde el 25 de mayo de 2003, el gobierno peronista de los Kirchner, que gusta definirse como “El gobierno de los DDHH”, ha matado con el gatillo fácil, la tortura, en cárceles o comisarías, a 1.320 personas: 928 entre el 25/05/2003 y el 10/12/2007, y 392 desde entonces.

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Nota: Agradecemos a los compañeros y organizaciones antirrepresivas de todo el país que sistemáticamente ponen sus archivos y datos a nuestra disposición para poder realizar este trabajo.

Se manifiestan en especial las siguientes modalidades:

1- El fusilamiento o gatillo fácil “propiamente dicho”, la mayoría de los casos motivado por la “pinta” de la víctima (joven y pobre) y en ocasiones respecto de quienes son sospechados de haber cometido delitos, aun hechos menores como arrebatos, o que huyen sin poner en riesgo a terceros luego de un delito consumado o tentado. Es evidencia flagrante de que las políticas de mano dura y tolerancia cero, que consisten en la ejecución extrajudicial sumarísima, se aplican cotidianamente, al amparo del consenso social obtenido por las campañas mediáticas para legitimar estos homicidios. Se continúa verificando en algunas zonas –como el conurbano bonaerense o algunas zonas de la Ciudad de Buenos Aires- el accionar de escuadrones de la muerte que ejecutan operaciones de “limpieza social” fusilando metódicamente adolescentes en conflicto real o presunto con el sistema penal;

2- La muerte de personas privadas de su libertad, sea en unidades carcelarias o en comisarías, presentadas oficialmente como inverosímiles suicidios por ahorcamiento o en incendios. Muchos de estos casos son, lisa y llanamente, hechos de tortura seguida de muerte;

3- La muerte de transeúntes o terceros provocada por el desprecio por la vida humana por parte de los funcionarios policiales, que priorizan a cualquier precio la captura de un delincuente real o presunto aunque ello implique poner en peligro a personas ajenas al hecho;

4- Los asesinatos en el marco de la protesta social, en marchas, movilizaciones y cortes de ruta, que suman 52 desde 1995.

5- Los asesinatos en el marco de causas fraguadas para “hacer estadística” y exhibir una eficiencia muy lejana a la real; los hechos resultantes de otros delitos cometidos por miembros de las fuerzas de seguridad, y los hechos de corte privado, por discusiones familiares o laborales, que son literalmente “liquidados” por el funcionario público usando su condición de tal.

6- Se reconfirma la constante participación policial en delitos comunes, vendiendo información, proveyendo zonas liberadas, proporcionando armas o interviniendo directamente en la organización de robos tipo comando, tráfico de drogas y autos robados, secuestros extorsivos, etc., incluso a veces como parte de “operaciones de prensa” para ganar prestigio desbaratando los ilícitos que ellos mismos generan, o para ganar espacios en sus disputas de poder internas.

EFRAIN WACHS

raulcelsoar 06/08/2009 @ 12:06

 

Un atleta de 91 años, ganador en Finlandia

El argentino Efraín Wachs, representante de la Asociación Tucumana de Atletas Masters, ganó, con 91 años, la medalla dorada en la carrera de cross country del XVIII Campeonato Mundial de Atletismo de Veteranos, que se disputa en Finlandia.

WACHS

"Correr es vivir" es la consigna que repite Efraín Wachs, rosarino de nacimiento y tucumano por adopción, quien a los 91 años ganó la medalla dorada en la carrera de cross country del XVIII Campeonato Mundial de Atletismo de Veteranos, que se disputa en Lathi, Finlandia, a 100 kilómetros de Helsinki. 

GANADOR 

Wachs, un ejemplo de disciplina, entusiasmo y fuerza física y espiritual, se sumó al atletismo a los 70 años y viene de arrasar en los últimos años con numerosos premios nacionales e internacionales en la categoría de 85 a 90 años, en la que obtuvo 9 medallas en el Campeonato Argentino de la categoría Master (7 de oro y 2 de plata) y 12 en el Campeonato Sudamericano (8 doradas, 2 plateadas y 2 de bronce), en distintas especialidades. 

El representante de la Asociación Tucumana de Atletas Masters (ATAM) ratificó sus condiciones, que evidenció desde 2003, cuando se impuso en los 10.000 metros y en cross country en el Mundial de San Juan de Puerto Rico. 

 GANADOR A LOS 91 AÑOS

Pero son la eterna sonrisa y el buen humor constante lo que caracteriza a este contador público nacional (profesión que ya no ejerce) nacido el 12 de marzo de 1918 en Rosario y radicado desde 1947 en Tucumán, donde, con su esposa, dio origen a una familia con tres hijos y ocho nietos. 

En la Argentina se lo conoce por haber protagonizado, hace pocos meses, una publicidad de un agua mineral en la que se lo vio corriendo junto con otras tres personas mayores de edad. 

Su vida transcurre ahora entre las zapatillas, los pantalones cortos y las musculosas, tal como lo demostró cuando festejó sus 91 años trotando 91 veces en tramos de 100 metros en el centro tucumano, acompañado por circunstanciales amigos y por su familia: demoró apenas 93 minutos en la carrera de su vida. 

"Yo invito a todo el mundo a caminar, porque caminar es salud. Pero el que puede que corra. Yo me siento vivo cuando corro", sostuvo don Efraín al finalizar su recorrido cumpleañero hace cuatro meses, mientras sonaban los acordes del "Feliz cumpleaños" de la Banda Municipal de Música. 

Antes de calzar zapatillas, Wachs fue un reconocido jugador de ajedrez, presidió la Federación Tucumana de ese deporte en la década del 60 y hasta le ganó una partida al campeón mundial ruso Alexander Alekhine en 1938. 

Capaz de vencer cualquier límite en el deporte y en la vida, Efraín disfruta cada momento intensamente y hace planes para el futuro: cuando apenas está comenzando su participación en Finlandia, ya piensa en intervenir en el próximo Mundial, que se realizará en 2011 en Sacramento, California, Estados Unidos. 

"Todo lo hacemos por patriotismo, por amor al deporte y por nuestras ganas de vivir y de defender a Tucumán y a la Argentina", había dicho Wachs antes de partir al Viejo Continente. 

GRASSI, QUINCE AÑOS PERO LIBRE

raulcelsoar 11/06/2009 @ 14:02

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Grassi, quince años pero libre

El cura fue declarado culpable por dos hechos de corrupción de un chico de 13 años. En los otros dos casos de jóvenes que también lo acusaban, resultó absuelto. El fallo generó polémica porque el sacerdote quedará en libertad y podrá ir a su Fundación.

DIARIO PÁGINA 12 http://www.pagina12.com.ar

 

Por Carlos Rodríguez

A más de seis años de la difusión pública del caso, el cura Julio César Grassi fue condenado ayer a 15 años de prisión como autor de los delitos de “abuso sexual agravado” por su condición de sacerdote “encargado de la educación y la guarda” del chico conocido como “Gabriel”, mientras que fue absuelto por hechos similares denunciados por otros dos niños mencionados en la causa como “Ezequiel” y “Luis”. Más allá del fallo condenatorio en un caso de pedofilia cuyo autor es un religioso, la decisión del Tribunal Oral Nº 1 de Morón despertó polémica, sobre todo porque el cura seguirá en libertad, como a lo largo de casi todo el proceso iniciado en octubre de 2002. Y no sólo eso, sino que fue autorizado a visitar la sede central de la Fundación Felices los Niños, en la localidad de Hurlingham, en horario diurno y acompañado “por una persona por él designada”. Esto significa que Grassi, aunque condenado en primera instancia, puede volver al lugar donde ocurrieron los abusos sexuales que fueron considerados probados y “en concurso real con corrupción de menores agravada”.

“Se ha condenado a un pedófilo a 15 años de prisión, pero el tribunal no lo encontró culpable de todos los cargos, de manera que vamos a apelar ante la Cámara de Casación”, dijo el abogado querellante Juan Pablo Gallego, que representó en el proceso al Comité de Seguimiento de la Convención Internacional por los Derechos del Niño. “De todos modos, lo más grave es que pueda seguir en libertad y que pueda visitar, cuando quiera, la escena del crimen”, comentó Gallego, y en ese punto coincidieron el fiscal del juicio, Alejandro Varela, y Estela Carlotto, presidenta del Comité (ver aparte).

Grassi, a pesar de recibir una dura condena, calificó el fallo de “salomónico” y dijo que era “un empate”, en alusión a las absoluciones por los casos de “Ezequiel” y “Luis”. El sacerdote igual consideró que el de ayer fue “un día triste y terrible” para él, pero a su lado, sus seguidores, entre ellos sus hermanos Juan José y Osvaldo Grassi y el conductor de TV Raúl Portal, parecían celebrar que se hayan descartado las acusaciones de “Ezequiel” y “Luis”. “Antes teníamos que pelear contra tres y ahora nos queda pelear sólo con uno de ellos”, comentó Portal en una de las ruedas íntimas que realizaron los amigos de Grassi, luego de la lectura de la sentencia, en una audiencia que duró 40 minutos.

El presidente del Tribunal, Luis Andueza, secundado por Jorge Carrera y Mario Gómez, leyó sólo la parte resolutiva del fallo y entregó los fundamentos a la fiscalía, a las querellas y a la defensa. Adelantó que la sentencia consta de 1400 fojas. Durante la lectura, Grassi movió su silla para ponerse de frente, cara a cara, a los jueces. En el recinto estaban dos de los denunciantes, “Gabriel” y “Luis”, que presenciaron el acto. En el comienzo, Andueza dijo que había “veredicto condenatorio”, por unanimidad, para los dos casos de abuso sufridos por O. A. A., iniciales del verdadero nombre y apellido de “Gabriel”.

Algunos de los fundamentos, no leídos en la audiencia, pero a los que tuvo acceso este diario, especifican que “resulta clara la orientación sexual de los tocamientos, besos en la boca y fellatio” promovidos por el imputado en hechos ocurridos en noviembre y en diciembre de 1996, cuando “Gabriel” tenía apenas 13 años. El tribunal dice, respecto del cargo de corrupción, que “Grassi, para satisfacer sus bajos deseos, no trepidó en llevar adelante, con un menor de 13 años, conductas que no podía ignorar eran aptas para desviar el normal desarrollo de su sexualidad”.

Los jueces citaron al perito de la defensa, Fernando Cabello, “quien habló de los conflictos en la formación sexual de una persona, del paso de la etapa de isofilia a la heterofilia, cuando aparece la libido y se determina la orientación en tres etapas –autofilia, isofilia y heterofilia– una persona va madurando en lo sexual normalmente”. Abundan los jueces al señalar que “no solamente se trató de la ejecución de actos de connotación sexual con un menor de su propio sexo, sino de la influencia en la psiquis de la víctima mediante palabras y gestos que pretendían lograr en el menor la idea de que se trataba de una situación normal”.

“Le decía –precisa el fallo– que lo viera como su padre, o que era normal que los hombres se conocieran, mientras llevaba a cabo estas conductas.” El avance de Grassi fue gradual: “Primero lo sentó sobre sus faldas, luego le tocó las piernas aproximándose al pene, después lo sorprendió dándole un beso en la boca. Otro día le propuso una fellatio a la que accedió antes de escuchar la respuesta de una víctima paralizada”.

Al momento de evaluar la pena, los jueces consideraron que era “inexorable y exorbitante” la pena máxima, solicitada por Gallego, de 37 años de prisión, y también la de 30 y hasta la de 20, sobre todo teniendo en cuenta que se desestimaron, como válidas, las acusaciones por los 15 hechos denunciados, en conjunto, por los jóvenes identificados como “Ezequiel” y “Luis”.

En cuanto al pedido de la fiscalía, y de las querellas, de que se dictara la inmediata detención de Gra-ssi, los jueces la desecharon por entender que el imputado siempre se presentó “en cuanta ocasión le fuera requerida” durante el largo proceso judicial. Incluso se hizo referencia a lo ocurrido, en octubre de 2002, cuando Grassi “eludió públicamente a la comisión policial” que iba a detenerlo en un estudio de televisión, pero luego “no cambió de actividad ni de residencia” para escapar al accionar del Poder Judicial. Los jueces dejan sentado que “a esta altura del proceso sólo resta que la presente (sentencia) quede firme para que Grassi pierda su libertad ambulatoria”. Por eso resolvieron que siga en el actual régimen de “libertad vigilada” (ver aparte).

Los magistrados decidieron que el cura podrá concurrir a la Fundación Felices los Niños, pero que tendrá que hacerlo en compañía de una persona “por él designada”, en los siguientes horarios: de lunes a sábado de 7.30 a 18.30 y los domingos de 7.00 a 20, bajo responsabilidad de la persona mencionada. También se estableció que Grassi no puede contactarse con menores de edad en lugares privados o a solas, así como acercarse a los tres jóvenes que lo denunciaron, dos de los cuales todavía siguen –por razones de seguridad– bajo el régimen de protección de testigos. Lo que no se dijo es si se tomarán medidas tendientes a garantizar el cumplimiento de esas disposiciones.

El cura escuchó la lectura en un marco de completo silencio de la sala, que estaba colmada por unas cincuenta personas, entre jueces, abogados, periodistas y público en general, que por primera vez pudieron presenciar un debate que les estuvo vedado durante todo su desarrollo. Al lado de Grassi estuvieron sus defensores, Daniel Cavo, Ricardo Malvicini y Marcelo Tipito, sin hacer gestos ni comentarios ampulosos.

Una vez conocido el fallo, el fiscal general de Morón, Federico Nievas Woodgate, admitió que la pena impuesta “no cubre el total de las expectativas de este Ministerio Público”, pero consideró que la sentencia es “mucho más que nada”. Agregó que si bien “no es un triunfo, está muy lejos de ser una derrota”. Sí hizo en hincapié en que es “un error que el imputado quede libre hasta que la condena quede firme”.

Nora Schulman, directora del Comité de Seguimiento de la Convención Internacional de Derechos del Niño, dijo que los tres jóvenes que denunciaron al cura Grassi se sintieron “muy mal y quedaron muy shockeados” luego de escuchar la sentencia. Los que estuvieron presentes fueron “Luis” y “Gabriel”, quien “ni siquiera se alegró porque tomaron en cuenta su caso, ya que siempre trató de ponerse en el lugar de los otros dos chicos”, le dijo a Página/12 su abogado, Sergio Piris.

“Uno de los jóvenes me comentó apenas escuchó el fallo: ‘Yo perdí tres años y medio de mi vida por todo esto. ¿Hasta cuándo tengo que seguir con esto?’”, contó Schulman a este diario. Sostuvo luego que otro de los chicos “se acercó de inmediato, me abrazó llorando y no hubo necesidad de que dijera ninguna palabra”. El chico conocido como “Ezequiel” eligió quedarse afuera de la sala y cuando salió Schulman, la abrazó y también se puso a llorar. A la sala de audiencias del quinto piso no ingresaron los reporteros gráficos y hubo recomendación, para los periodistas, para que no se tomaran fotografías de los denunciantes con los teléfonos celulares.

“Sale y ya es un peligro”

Por Emilio Ruchansky

“Siete años de trabajo y nueve meses de juicio no fueron en vano. En eso coinciden Estela Carlotto y los integrantes del Comité que vela por los derechos de la niñez (Casacidn) que ayer evaluaron la sentencia contra el cura Julio César Grassi. “Ya no se trata de sospechas y denuncias –dijo en un momento el abogado Juan Pablo Gallego–, ahora existe una certeza judicial de que es un abusador y corruptor de menores.” Que siga libre y pueda visitar a los jóvenes de la fundación que creó es para los miembros del Casacidn algo insólito, peligroso, aberrante. Pasa que el cura, según afirmó el criminalista Enio Linares, puede reincidir porque no siente culpa: “Manipula a sus víctimas diciendo ‘mis órdenes son tus deseos’, como escribió Montaigne”.

La extraña sensación de tranquilidad y espanto por ver culpable y libre a Grassi fue el tema recurrente de la conferencia en la sede del Casacidn, a pocas cuadras del Congreso. Además de anticipar una apelación a la sentencia del tribunal de Morón, tanto Gallego como sus colegas Jorge Calcagno, Sergio Piris y Luis Paglietti opinaron que los jueces no tuvieron el valor y el compromiso de detenerlo. “No se jugaron, Grassi se tendría que haber ido esposado”, acotó Piris, querellante por “Gabriel”, uno de los tres chicos que denunciaron al cura y por cuyo caso resultó condenado. “Gabriel vive en el régimen de protección al testigo, rodeado de policía, no tiene novia ni amigos y Grassi tiene todo, hasta una mansión frente a uno de los hogares de Felices los Niños”, contó después.

Sentado a un extremo de la mesa, con los brazos sobre una pila de 40 centímetros de papeles, la sentencia completa que ninguno de los presentes había podido leer, el perito Linares hizo un breve análisis sobre la peligrosidad del cura. “Es un narcisista crónico, es algo patológico y me animo a decir que es la fuente de todas las perversiones. Grassi no es un demente, es racional en todo lo que hace, el psicópata convive con la realidad. Su estructura personal no cambia, es irreversible. Siempre va a ser un perverso. Va a repetir el error porque no siente culpa.”

Sin embargo, para Linares, Grassi no está del todo libre: “Vive encerrado en su coraza”. Aunque admitió que a veces los psicóticos acorralados se suicidan, dijo que el cura es “demasiado cobarde” como para hacerlo. En la otra punta de la mesa, la directora del Casacidn, Nora Schulman, aseguró que Grassi hoy no es el responsable legal de su fundación pero la sigue manejando: “Acabo de hablar con alguna gente de la sede de Chacarita y me contaron que ya les llegó el mensaje de que desde ahora responden a las órdenes de Grassi”.

En el centro de la mesa estuvo Estela Carlotto, quien lamentó que sólo se tomara como probada la denuncia de uno de los tres chicos. “No soy abogada, así que hablo desde mi sentimiento”, aclaró un momento después. “Estoy contenta y frustrada. Es un castigo ejemplar, que va a dar valor a otros para que denuncien. Pero se juzgó sólo el abuso a un menor, cuando los otros dos también aportaron todo su dolor y sus pruebas al tribunal”. La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo juzgó como inaceptables y groseras “las franquicias inmerecidas” que recibió Grassi. “Le dieron libertad de acción a un hombre peligroso”, dijo. “Nada garantiza el futuro de lo que podrían ser sus próximas víctimas.”

–¿Cuál es su opinión sobre los jueces? –le preguntó Página/12 después de la conferencia.

–La verdad es que creo que nos olvidamos que la Justicia es una Justicia que tiene una ideología y la vuelca en sus fallos. Los jueces que lo condenaron tienen sus años, no son niños inexpertos. Arrastran la costumbre de favorecer al victimario sobre la víctima cuando el acusado es una persona que tiene mucho poder y dinero. Es como si pensaran “bueno, es cura, es intocable”, minimizando los casos que estaban probados.

–¿Piensa que el entorno fue cómplice?

–Hay una inmensa red detrás, (Raúl) Portal es sólo la fachada de sus amigos a ultranza. Cuando entré al tribunal me vino a saludar y me dijo que pese a las diferencias me respetaba y me quería mucho. Lo miré con los ojos redondos, yo no le pido afecto, sólo respeto por los chicos. Fue una situación límite, yo hubiera preferido que saludara de lejos. Me ofende más que se acerque y me diga que me quiere.

–Del otro lado, están las víctimas y sus familiares. Usted mencionó el libro de Roberto Pia-zza y de lo difícil que es salir del silencio cuando hubo un abuso.

–Cuando pienso en las madres de estos chicos me surge la desesperación. Grassi sale y ya es un peligro. Debería llevar un cartel que diga “abusador suelto” para alertar a la población. Hay que escuchar las voces de esas madres.

–¿Y la Iglesia?

–Bueno, la Iglesia es silenciosa en los peores crímenes, me consta por lo que hicieron cuando fue la dictadura. En ese caso fueron cómplices directamente, muchos de los bebés apropiados eran ofrecidos por curas y monjas en las parroquias.

–¿Cree que la Fundación de Grassi puede seguir funcionando?

–Sí, claro. Pero debe tomarla alguien serio y sano, un grupo de gente con vocación, que no tenga sotana ni hábitos.

–¿Hábitos como los de Grassi?

–(Risas.) Exacto. Porque la estructura sirve. Yo tengo una receta para todos esos niños con problemas o abandonados, a veces me siento doña Petrona cuando la digo. El Estado gasta 3000 pesos por mes para mantenerlos encerrados en asilos, esa plata debería usarse para subvencionar a familias que los puedan contener. Dos mil para la familia y mil para un asistente que controle que ese chico comió, que no fue golpeado, que estudia. Igual hay un negocio detrás del encierro, el Estado debería, por lo menos, tomar cartas en el asunto y controlar más.

Las condiciones de la libertad

- Deberá presentarse el primer día hábil de cada mes ante el Tribunal que lo condenó.

- Tendrá que mantener el domicilio real constituido en la provincia de Buenos Aires y fuera de cualquier sede o dependencia de la Fundación Felices los Niños.

- Si planea ausentarse de su casa por más de 24 horas, deberá contar con una autorización judicial previa.

- Debe comprometerse o no concurrir solo a las sedes o dependencias de la Fundación y podrá hacerlo de lunes a sábado en el horario de 7.30 a 18.30 y los domingos de 7 a 20, bajo la responsabilidad y acompañamiento de la persona que él designe. A su vez, ese cuidador puede delegar su función en un tercero, quien quedará sujeto a la previa aprobación del Tribunal y deberá concurrir al mismo a labrar la correspondiente acta de estilo.

- Se le prohíbe tener contacto con alguna persona menor de edad, en lugares privados o a solas.

- No puede acercarse a O.A.A., H.O.J. y L.A.G. (los tres denunciantes), referirse a ellos públicamente, ni comunicarse intencionalmente con los nombrados ni con ninguna otra persona vinculada íntimamente con ellos.

- No podrá salir del país, por lo que ya se envió un oficio a la Dirección Nacional de Migraciones.

- Y, por último, debe continuar sometiéndose al proceso.

Entre el rol de víctima y la responsabilidad institucional

Por Washington Uranga

Durante todo el juicio y aun después de la condena, la estrategia de Julio César Grassi siempre fue la misma: presentarse como víctima de una campaña orquestada desde los medios de comunicación para condenarlo. Contra todas las evidencias evaluadas por la Justicia, el cura seguirá insistiendo en su inocencia porque ello le permite instalarse en la condición de mártir, así esta caracterización sólo tenga valor para sí mismo y para sus seguidores incondicionales. Mientras tanto, la jerarquía de la Iglesia se ha mantenido cautelosamente al margen, intentando mitigar el daño institucional y reiterando que respeta el fallo de la Justicia.

La insistencia de Grassi en su inocencia es una forma más de no asumir responsabilidades frente a los hechos que le fueron probados. La proclamación de la inocencia puede leerse así como una manifestación más de la perversidad de la conducta del cura. En un último reportaje publicado por un medio católico, Julio Grassi habló de los intentos de “presionar mediáticamente a la Justicia”, diciendo que esta pretensión no sólo alcanza “a los jueces, sino a la sociedad, haciendo ostentación de un poder de ‘dibujar la realidad a su antojo y acorde a sus intereses’”. Y agregó: “Hablo sobre todo del grupo interesado en atacarme y de sus aliados”. ¿Quiénes son? Nunca quedó claro cuáles son los intereses que se le oponen, cuáles los grupos complotados contra él. Salvo que el cura considere que la Justicia, en la que dijo creer, sea parte de esa conspiración.

No hay datos en cambio respecto de quién proveyó el dinero para la costosa defensa del cura, ni se aportó transparencia sobre otras acusaciones que, más allá de las probadas, rondan en torno de la Fundación que dice estar dedicada a la protección de niños y jóvenes. Y si Grassi habla de conspiración mediática en su contra, debe admitir que en torno de él y para su defensa se montó también una estrategia compleja de medios y marketing para vender la imagen de la víctima, del mártir. De ello da cuanta la página www.causagrasi.org, lugar donde se ventilan los méritos del cura, las apelaciones de inocencia y las cadenas de oraciones de sus seguidores. Si hasta se instrumentó allí una encuesta virtual convocando a votar por Grassi “inocente” o “culpable”. ¿Puede imaginarse el resultado? 7751 votantes (80 por ciento) se inclinaron por la inocencia, 1647 (17 por ciento) por la culpabilidad y apenas 334 (3 por ciento) manifestaron no tener opinión al respecto. Lo que sorprende es que, en ese sitio, tantos se hayan inclinado por la condena.

Conociendo la manera como se manejan los obispos, sus temores y ambigüedades institucionales, Grassi utilizó también ese flanco. Aunque ningún jerarca de la Iglesia salió a respaldarlo públicamente, él se encargó de decir que el cardenal Jorge Bergoglio “siempre está a mi lado”. Así como no hubo apoyo explícito, tampoco existió una desmentida clara y terminante del presidente del Episcopado a los dichos de Grassi. Pero el cura condenado no se detuvo ahí. En declaraciones recientes mencionó a un total de doce obispos locales, provenientes de todo el espectro ideológico eclesiástico, que según él le dieron respaldo. “También he recibido apoyo del nuncio (embajador del Vaticano)” y hasta de un obispo de Angola, dijo.

En los últimos días los obispos han venido calibrando en privado el perjuicio institucional que les acarrea la condena a Grassi. Porque si bien lo que se juzga es una conducta individual, la investidura institucional del cura roza a la propia Iglesia. Máxime cuando este hecho se suma a un ya largo rosario de delitos de abuso de menores comprobados a miembros de la institución eclesiástica en diversas partes del mundo.

Lo más probable es que la institución eclesiástica permanezca inmutable. La respuesta será entonces que “hemos respetado y seguiremos respetando la Justicia”, con el agregado de que “el hecho no involucra a la institución”. Es la manera que los obispos eligen para minimizar los costos. Aunque los costos sean grandes, también en lo institucional. Porque aunque se trata de una persona, Grassi es un ministro religioso de clara identificación con la institución que lo formó y que, incluso, se sirvió de los réditos que en determinado momento el hoy condenado obtuvo de su actividad pública. Pero además, la Iglesia tendrá que revisar también institucionalmente cuáles son las condiciones que habilitan la presencia en sus filas de este tipo de delincuentes.

“Es aberrante que quede libre”

Fue el terapeuta de “Gabriel”, el joven por cuyo caso fue condenado el sacerdote. Por su trabajo profesional fue amenazado y atacado en varias oportunidades. Aquí, evalúa el impacto de la sentencia sobre los denunciantes.

 

Por Mariana Carbajal

“Yo sé de la veracidad de los hechos denunciados por ‘Gabriel’. Para su buena evolución psíquica es necesaria la condena de Grassi”, señaló a Página/12 el médico psiquiatra, especializado en psicología clínica, Enrique Stola, minutos después de escuchar la sentencia a 15 años de prisión que recayó ayer sobre el sacerdote y cabeza de la Fundación Felices los Niños por abuso sexual en dos hechos y corrupción de menores agravada por su condición de guardador en perjuicio del joven.

Stola fue el terapeuta de “Gabriel” después de que el muchacho apareció en Telenoche Investiga denunciando al religioso. Lo contuvo y fortaleció psicológicamente durante los cinco años que siguieron luego de que el caso estallara mediáticamente y lo acompañó en cada una de las pericias a las que fue sometido. Su trabajo profesional con uno de los tres denunciantes del religioso –por cuyo testimonio fue ayer condenado– le costó caro a Stola: recibió tres violentas visitas en su hogar, en una de las cuales recibió una paliza brutal y uno de sus agresores le advirtió: “Dejate de joder, no hagas más quilombo, no jodas más al cura”. Lo contó por primera vez en el juicio, cuando declaró como testigo de la fiscalía, a mediados de octubre. Ese ataque le dejó un cuadro de estrés postraumático, con secuelas por dos años. Fue, además, blanco de hostigamiento y campañas de desprestigio a través de Internet. Grassi lo amenazó con un iniciarle un juicio civil por injurias y calumnias. Estuvo durante un tiempo con guardaespaldas, bajo el programa de protección de testigos de la provincia de Buenos Aires. Ayer, siguió la lectura de la sentencia en su casa, rodeado por su mujer y su hija menor y esta cronista como testigo. “Estoy aliviado”, dijo, con emoción contenida, cuando escuchó el fallo condenatorio.

Una vez que se terminó de leer la sentencia, la sensación de triunfo dejó paso a cierta desilusión porque el Tribunal Nº 1 de Morón desestimó las denuncias de los otros dos jóvenes, “Ezequiel” y “Luis”, comentó Stola. “Es una aberración que los jueces dejen en libertad a Grassi cuando lo condenaron porque creen que es un abusador sexual. Hoy mismo puede abusar de otro chico. Están poniendo en riesgo a otros menores. Es como dejar libre a un violador”, analizó el médico psiquiatra.

No quiso estar en la sala de audiencias. Por cuestiones de seguridad, dijo. Todavía siente cierto temor por las situaciones de violencia y amedrentamiento que vivió en los últimos años y que él relaciona directamente con su participación en el caso. Stola denunció penalmente al fiscal Juan Pablo Galarza por haber manipulado a “Gabriel” para que renunciara como particular damnificado en la causa. Aquella maniobra, finalmente desarmada, beneficiaba a Grassi –sin acusación, la absolución podía estar a la vuelta de la esquina– y le costó a Galarza la separación del caso. Por ese episodio, a fines de 2005 –recuerda– decidió cortar la relación terapéutica con “Gabriel”. No estaba de acuerdo con que desistiera como particular damnificado.

Al muchacho lo conoció días después de que saliera su testimonio en la televisión. “Había estado en un programa anterior en el que se denunciaban a unos workshops, donde se hacía psicodrama para dominar a los participantes. Me habían entrevistado porque soy psicodramatista, para que explicara cómo funcionaba esa técnica. Cuando veo la denuncia contra Grassi y me imagino la repercusión que tendría y las presiones que iban a recibir los periodistas del equipo de Telenoche Investiga, le dejo un mensaje a Miriam Lewin para ofrecerme por si necesitaban algún tipo de acompañamiento terapéutico. Al lunes siguiente recibo un e-mail donde me dice que acepta el ofrecimiento”, señaló. Pero a la cita acordada no fue ningún periodista, sino el joven denunciante, en ese entonces de 18 años, junto a su guardadora legal. “Casi me caigo de espaldas”, recordó.

Stola contó que a Lewin la había conocido en organismos de derechos humanos en la década del ’80. El psiquiatra –recordó– había trabajado terapéuticamente durante la última dictadura militar con detenidos que habían estado desaparecidos, que habían sido torturados, que se iban al exilio. Y al recuperarse la democracia, con los perseguidos políticos que volvían del exilio. “Después empecé a trabajar con mujeres que sufrían violencia de género y con algunos hombres violentos”, siguió Stola.

La primera entrevista a solas con “Gabriel” –señaló– se extendió por dos horas. “Hubo algo que me impactó bastante. Me preguntó por qué yo lo ayudaría. ‘Te creo y estoy dispuesto a atenderte’, le respondí. Estaba muy angustiado, tenía mucho temor por la repercusión que el tema tenía.”

Stola aceptó ser su terapeuta, y tuvo el aval de la jueza que tenía la tutela del adolescente. Durante dos meses también asistió a “Ezequiel”, otro de los denunciantes.

En marzo de 2004, unos meses después de que “Gabriel” sufriera una de las tantas palizas que recibió desde el inicio de la causa contra el cura, dos extraños entraron en el departamento de Barrio Norte de Stola –donde ayer siguió la lectura de la sentencia por TV–. El no estaba. Ataron a su hija menor, entonces de 13 años, y a la mucama. Revolvieron las habitaciones, robaron dinero y otros objetos de valor y lo esperaron. Cuando llegó el psiquiatra, también lo amarraron y luego se fueron. Para Stola el hecho tuvo que ver con las maniobras de amedrentamiento que recibió en estos años del entorno de Grassi. Sufrió en total tres ataques en su casa. En el segundo, hacía poco que también a “Gabriel” le habían dado una paliza. “Fueron dos tipos, uno tenía la experiencia de las fuerzas de seguridad. Me pegaron, me tiraron al suelo. Uno me dijo: ‘Dejate de joder, no hagas más quilombo, no jodas más al cura’.” Stola relató el episodio en el juicio. Declaró a mediados de octubre como testigo de la fiscalía. “A partir de ahí estuve con un cuadro de estrés postraumático, con trastorno del sueño, vivía con miedo, me sentía abatido, se me representaba la escena violenta una y otra vez. Estuve dos años para poder recuperarme. Pasé por momentos de desaliento. Me afectó económicamente: hubo pacientes que dejaron de venir por miedo. Colegas y amigos también tuvieron miedo y dejaron de invitarme a sus casas. Mi pareja ha tenido que bancarme mucho.”

–¿Se arrepintió alguna vez de haberse involucrado en el caso? –le pregunto este diario.

–No me arrepiento de luchar por causas que considero justas. Recibí sugerencias de colegas de que me apartara del caso. Pero no había ninguno que quisiera tomarlo.

–¿Tuvo dudas alguna vez de la veracidad de los dichos de “Gabriel” y de “Ezequiel”?

–Después de haberlos evaluado psiquiátrica y psicológicamente a los dos, no tuve dudas. Una vez uno de los chicos me dijo: “Si hubiera callado, no hubiera pasado por todo esto”. Ahí estuvo la duda: estos pibes estuvieron ofreciendo su cuerpo, su psiquismo a una sociedad que no les daba pelota, que no les da pelota.

Ayer se sentó frente al televisor un poco antes de las 14. Ansioso, nervioso. Tras conocerse el veredicto contra Grassi, el teléfono no dejó de sonar: eran allegados, amigos, que lo querían saludar.

La barra del cura en su batalla final

Eran algo menos que cien. Una especie de fuerza de choque del sacerdote, con remeras de la Fundación Felices los Niños. Después del fallo, provocaron una batahola. Hubo forcejeos, algunas caídas y gritos contra periodistas y críticos de Grassi.

 

Por Horacio Cecchi

En términos objetivos, nada parecía librado al azar. A las 9 de la mañana, cinco horas antes de que el tribunal leyera la sentencia, el edificio de Tribunales estaba vallado y cubierto de uniformados. Un centenar de policías de la Distrital de Morón rodeaban la zona; guardia de Infantería, patrulleros, camiones policiales y vallas tan azules como altas cercaban el edificio que, para colmo, cuenta con su propio enrejado. Además, la policía de tránsito de Morón había distribuido hombres en cada una de las bocacalles que derivan sobre Almirante Brown, la calzada de ingreso a los Tribunales. Tan prolijo fue el cerco policial que hasta el estadio de Deportivo Morón quedó encerrado dentro, como si se tratara de una protección contra las más feroces barras bravas. Lo que no preveía la seguridad fue la mano de Dios, qué digo la mano, la espada. Fuera del vallado, frente al portón de ingreso sobre Brown y Sucre, partidarios del cura Grassi chocaron primero con la condena, después con un grupo que aplaudía el fallo y pedía la libertad de Romina Tejerina, después con fotógrafos, después con camarógrafos, después con el Foro de los Derechos de la Niñez de Hurlingham, al que le robaron y destrozaron una bandera bramando como en guerra de santos cruzados, en nombre de Grassi, de la justicia (celestial) y de su propia ceguera al devastador grito de “¡Inocencia, inocencia!”.

El capitán Favio Perrone, jefe de la Distrital de Morón, había descripto el operativo y dijo que de los cien uniformados en el operativo, “la mitad son de siete comisarías de Morón”, y que el resto corresponde al cuerpo de Infantería. También dijo que a las 6 de la mañana la División Explosivos revisó todo el edificio como medida preventiva. Dentro del enrejado de Tribunales, la seguridad quedó en manos de una veintena de hombres de la División Custodia y Traslado de Detenidos.

Pasado el mediodía, Brown en la esquina de Sucre estaba cruzada por una faja de seguridad rojiblanca que más que cerrar el paso intentaba dividir aguas. De un lado, por Brown, en dirección al estadio de Morón, un centenar de personas agitaba banderas rojas de Convergencia de Izquierda Zona Sur, levantaban pancartas demandando libertad a Romina Tejerina, y al ritmo de bombos y de un parlante de insistente metálico, clamaban contra el cura Julio Grassi con tono tribunero.

Del otro lado de la faja de seguridad rojiblanca –que, ya se dijo, no hacía otra cosa que marcar territorios de fronteras altamente volátiles–, otro centenar de personas, no más, entonaba ingenuas canciones de santidad e inocencia hacia el padre Grassi, se reunían en oración en torno de la gran imagen de una virgen, apoyada, quieta aunque de rostro impresionado, contra las rejas de los Tribunales.

Ambos grupos, claramente enfrentados por el sentido de sus cánticos más que el de sus actitudes beligerantes hasta ese momento, sólo quedaban separados por la tenue faja fronteriza y por la intersección de Sucre con Brown, donde un grupo de cronistas, fotógrafos y movileros aguardaba alguna situación efervescente que justificara tanto despliegue periodístico.

Desde el mediodía hasta las tres de la tarde, la mencionada esquina se mantuvo en un equilibrio inestable que no denotaba situación de crisis. Después de conocerse la condena de 15 años al padre inocente o al violador de chicos –según de qué lado de la rojiblanca uno se instalara–, todo equilibrio se destripó en corridas, golpes de puño, insultos, golpes de cámara, tironeos y empellones, cascotes y amenazas.

Al principio, fue una regordeta con la inscripción “Justicia por el Padre Grassi”, que parecía controlar o conducir al grupo grassista, quien se lanzó ya descontrolada más allá de la frontera rojiblanca al grito de “¡hija de puta, con mi vieja no!” y se trenzó literalmente de las trenzas de una mujer que agitaba una pancarta con el rostro de Tejerina. En cuestión de segundos, qué digo segundos, de milésimas, se armó un revoltijo donde volaron piñas, zapatos, golpes de karate, gritos endemoniados, corridas de fotógrafos y camarógrafos poco dispuestos a perder el instante, aquel instante histórico de intercambio de opiniones.

Al costado, la policía con pecheras de color naranja por si a alguien se le ocurriera no reconocerlos, tomó la filosófica actitud de permitir la expresión, el intercambio y la autocalma de las partes para evitar males mayores.

La regordeta fue separada por quien luego se daría a conocer en el runrún de la calle como su hermano, más regordete y corpulento que ella, y que venía haciendo alharaca de contener su cuerpo en son de paz. Claro, cuando la separó y con todas las cámaras y tanto revuelo encima, la joven y regordeta se desmayó mientras un ohhhh la rodeaba e informaba de la situación. A la joven de la camiseta la trasladaron colgada de los hombros hasta la otra esquina de Sucre y Brown, veinte metros dentro del territorio eclesiástico, donde mujeres desesperadas agitaban sus pañuelos para dar aire mientras las cámaras ya habían abandonado el enfrentamiento y rodeaban a la regordeta clickeando por los suspiros angustiados. El hermano, quizás angustiado por el desmayo, tal vez algo sacado por la condena, o nervioso por ambas situaciones adversas, empezó malamente a tironear de uno de los cables de un movilero que, para qué, reaccionó blandiendo patadas y cámara. Se desató una batahola que demoró un par de minutos y centenares de fotos en terminar. Científicamente milagroso fue el resurgir de la desmayada apenas las cámaras le perdieron interés y la abandonaron. Con mucho menos, alguien hizo un tratado sobre la histeria.

La cosa no quedó ahí. La izquierda de banderas rojas se retiró conforme con el resultado del juicio. Una breve corrida más de periodistas que de contrincantes derivó en un principio de batahola sin motivo sobre Sucre. Vueltos a sus puestos y ya sin contrincantes, los grassistas oraron en medialuna por su líder espiritual y se retornaron a la fe cristiana, calma y universal. Hasta que llegó un nuevo actor: unos diez integrantes del Foro por los Derechos de la Niñez, Juventud y Adolescencia de Hurlingham, con una gran bandera amarilla en la que se leía “los chicos no mienten”. En ese momento, la regordeta del desmayo ya plenamente recuperada logró robar la bandera que el Foro había colgado contra una reja. Hubo forcejeos, tironeos, la bandera quedó hecha jirones, la gordita grassista, a las dentelladas, mostraba la otra mejilla después de cruzar a arañazos y trompadas los rostros de quien se le opusiera. La escena terminó cuando el hermano fue detenido y derivado a la comisaría.

Los ánimos se calmaron un poco. Hubo espacio todavía para que se acusara a la Justicia de impura, al periodismo de manos del infierno, y a los jueces de montoneros. Una mujer espetaba a otra:

–¿Vos lo viste (a Grassi) violar a tu hijo? ¿No? ¿Entonces por qué lo acusás?

–Hay peritos –intentó explicar la otra mujer.

–¿Vos lo viste violar a tu hijo?

–No –respondió ingenua.

–Hija de puta, montonera, comunista.

Todavía había un poco de espacio para que la regordeta de la camiseta de Felices los Niños amenazara a un periodista mientras le daba una entrevista a otro. Después, todo volvió a la calma.

hcecchi@pagina12.com.ar


  • MILAN KUNDERA
    • MILAN KUNDERA
    • Si cada uno de los instantes de nuestra vida se va a repetir infinitas veces, estamos clavados a la eternidad como Jesucristo a la cruz. La imagen es terrible. En el mundo del eterno retorno descansa sobre cada gesto el peso de una insoportable responsabilidad. Ese es el motivo por el cual Nietzsche llamó a la idea del eterno retorno la carga más pesada. Pero si el eterno retorno es la carga más pesada, entonces nuestras vidas pueden aparecer, sobre ese telón de fondo, en toda su maravillosa levedad.
    • Fragmento de LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER


  • ALEJANDRA PIZARNIK

    • ALEJANDRA PIZARNIK
    • MADRUGADA
      Desnudo soñando una noche solar. He yacido días animales. El viento y la lluvia me borraron como a un fuego, como a un poema escrito en un muro.

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  • FRUTA AMARGA
    Si la fruta es amarga
    no es culpable la tierra
    ni es culpable la planta.
    Tiene el hombre la culpa
    que arrojó la semilla
    con las manos amargas.
    Yo lo acuso en voz alta:
    he vivido en la tierra
    y la tierra no es mala.
    Yo lo acuso en voz alta:
    tuve un árbol hermano
    que dejó mi alma blanca.
    Yo menciono su culpa
    que ahora llamo la nuestra:
    somos hombres culpables
    de sembrar la semilla
    con las manos amargas.

    PABLO ALCIDES PILA (1960)

    Publicado en
    Pájaros en el Camino,
    recopilación de poemas
    de Pablo Alcides Pila,
    recientemente galardonado
    con el premio
    SANTA CLARA DE ASIS
    por su programa radial
    RESCATE POPULAR


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    MI ULTIMA FLOR

    De todas las flores
    bellas que han perfumado
    ninguna con tu fragancia
    ni tu candor,
    por eso es que en mi
    recuerdo has perdurado
    tan fiel como aquel
    entonces, mi última flor.

    Lozana, grácil y esbelta,
    mi flor amada
    en un rincón
    venerado te llevaré,
    presente estarás
    por siempre flor nacarada
    que en mi corazón
    amante conservaré.

    Tanto te cuidé con
    dedicación
    y con cuanta unción
    mi amor te brindé,
    mil trovas canté
    con sana emoción
    y en cada canción
    siempre en ti pensé.

    Ahora que no estás
    me siento morir
    mi pobre vivir
    languidece ya
    por siempre serás
    mi ultima flor
    el genuino amor
    que perdurará.

    Lozana, grácil y
    esbelta, mi flor amada
    en un rincón
    venerado te llevaré
    presente estarás
    por siempre flor nacarada
    que en mi corazón
    amante conservaré.

    Tanto te cuidé con
    dedicación
    y con cuanta unción
    mi amor te brindé,
    mil trovas canté
    con sana emoción
    y en cada canción
    siempre en ti pensé.

    Ahora que no estás
    me siento morir
    mi pobre vivir
    languidece ya
    por siempre serás
    mi ultima flor
    el genuino amor
    que perdurará.

    Autor: Salvador Miqueri

    - Avelino Flores




    COSAS QUE PASAN


    >
    Nadie salió a despedirme
    cuando me fui de la estancia
    solamente el ovejero, un perro nomás,
    Cosas que pasan.
    El asunto, una zoncera,
    un simple cambio de palabras,
    y el olvido de un mocoso,
    del que puedo ser su tata.
    Y yo que no aguanto pulgas,
    a pesar de mi ignorancia,
    ya no mas pedí las cuentas,
    sin importarme de nada.


    No hubiera pasado esto,
    si el padre no se marchara,
    pero los patrones mueren,
    y después los hijos mandan.
    Y hasta parece mentira,
    pero es cosa señalada,
    que de una sangre pareja,
    salga la cría cambiada.


    Los treinta años al servicio,
    pal’ mozo no fueron nada,
    se olvido mil cosas buenas,
    por una que salió mala.
    Yo me había aquerenciao,
    nunca conocí otra casa,
    que apegado a las costumbres,
    me hallaba en aquella estancia.

    Sí hasta parece mentira,
    mocoso sin sombra e’ barba
    que de guricito andaba,
    prendido de mis bombachas.
    Por él, le quité a unos teros
    dos pichoncitos, malaya!
    Y otra vez, nunca había bajao un nido,
    y por él gatié las ramas.


    Cuando ya se hizo muchacho,
    yo le amansé el malacara,
    y se lo entregué de riendas,
    pa’ que él solo lo enfrenara.
    Tenía un lazo trenzao,
    que gané en una domada,
    pal’ santo se lo osequié,
    ya que siempre lo admiraba.


    Y la única vez que El patrón,
    me pegó una levantada,
    fue por cargarme las culpas,
    que a él le hubieran sido caras.
    Zonceras, cosas del campo,
    la tranquera mal cerrada,
    y el terneraje e’ plantel,
    que se sale de las casas.
    Y eso, pal’ finao patrón,
    Era cosa delicada.


    Y bueno, pa’ que acordarme
    de una época pasada,
    me dije pa’ mis adentros,
    todo eso no vale nada.


    Sin mirarnos, arreglamos,
    metí en el cinto la plata,
    le estiré pa’ despedirme mi mano,
    Pa’ que apretara,
    y me la dejó tendida,
    cosa que yo no esperaba.
    Porque ese mozo no sabe,
    si un día ha de hacerle falta...

    Tranqueando me fui hasta el catre, alcé un atado que dejara,
    y me rumbié pal’ palenque,
    echándome atrás el ala.
    Ensillé, gané el camino,
    pegué la ultima mirada
    al monte, al galpón, los bretes,
    el molino, las aguadas,

    De arriba abrí la tranquera,
    eche el pañuelo a la espalda,
    por costumbre, prendí un negro,
    talonié mi moro Pampa,
    y ya me largué al galope,
    chiflando como si nada.


    Nadie salió a despedirme
    Cuando me fui de la estancia,
    Solamente el ovejero,
    un perro nomás,
    Cosas que pasan.


    Poema de Don Víctor Abel Jiménez
    Musica de Jose Larralde




    Mensajes del Alma



    En mi país por año hay
    15 mil chicos que vuelan
    como angelitos con sus
    alas por el buen aire
    con la suerte y la calma
    de no haber conocido nada

    para seguir siendo buenos
    quizás Dios robó esas almas

    Que piensas cuando te
    hablo de todo lo que paso
    viste que todas las
    cosas se saben con el tiempo
    suelto y aún viviendo
    el católico que bendijo
    ya perdió hace mucho
    tiempo su lugar en el cielo


    Todos los días que te
    lleve saber como esto fue
    te servirá para ser en
    otro tiempo algo más libre


    Son las únicas palabras
    que te pido escuchar si no me muero de
    verguenza hoy aca a todos por igual
    alguien nos espera
    y de cualquier
    manera llorarás


    Que dignidad tan grande la
    de creer siempre en la vida
    con solo ver una flor
    brotando entre las ruinas


    Tu canción fue la rueda de
    los días que siguieron
    tu canción fue mas lejos
    que la muerte que te hicieron
    no tengas miedo ya dimos
    la vuelta al espanto
    un viento algo más calmo
    se viene anunciando


    El polvo de estas calles
    pone a santo con represor
    pone al inocente en pena
    y despierta al asesino
    témpano del olvido y
    de nunca decir nada
    cuantas mirandas caídas
    sin ver que es lo que pasa
    ningún dolor se siente
    mientras le toque al vecino
    el que manda a matar
    es para sentirse mas vivo

    Son mensajes del alma
    herida pero bien clara sobre
    lo cobarde toda la verdad
    ángel rubio de la muerte
    de que poco te sirvió
    el himno, Jesús, la bandera,
    y el sol que te vió.


    LEON GIECO
    • Mahatma Gandhi
    • Si nosotros existimos,
    • si nuestros padres
    • y sus padres han existido,
    • entonces es natural
    • creer en el Padre
    • de toda la creación. Si Él no existe,
    • nosotros no existimos
    • en parte alguna.
    • Él es uno y, al mismo
    • tiempo, es muchos.
    • Es más pequeño que un
    • átomo y más grande que el
    • Himalaya.
    • Lo contiene hasta una gota
    • del océano y,
    • sin embargo, ni los
    • siete mares
    • pueden encerrarlo.
    • La razón es impotente
    • para conocerlo.
    • Él está más allá
    • del alcance o la
    • aprehensión racional.
    • No es necesario
    • que continúe insistiendo
    • sobre el tema.
    • En esta cuestión
    • lo esencial es
    • la fe. Mi lógica puede
    • hacer
    • y deshacer innumerables
    • hipótesis.
    • Un ateo podría derrotarme
    • en un debate;
    • sin embargo,
    • mi fe corre tanto
    • más rápidamente que mi razón,
    • por lo cual puedo desafiar a
    • l mundo
    • entero y decir que
    • "Dios es, fue y será siempre.”
    • No obstante, aquellos que
    • quieran negar su existencia,
    • tienen la
    • libertad de hacerlo.
    • Dios es misericordioso
    • y compasivo:
    • no es un rey
    • terrenal que necesita un
    • ejército para hacernos
    • aceptar su poder.
    • Él nos
    • concede la libertad y,
    • sin embargo,
    • Su compasión ordena
    • obediencia a
    • Su voluntad.
    • Si alguien desdeña inclinarse
    • ante Su voluntad, El dice:
    • "Así sea; no por esto mi
    • sol brillará menos para ti,
    • ni tampoco mis
    • nubes para ti han de llover menos.
    • No necesito forzarte para que aceptes
    • mi poder."
    • Dejemos, pues,
    • al ignorante que discuta
    • la existencia de
    • semejante Dios.
    • Yo soy uno de los millones
    • de hombres sabios que
    • creen en El y nunca
    • me cansaré de inclinarme ante
    • El ni de cantar Su gloria.